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La Poesia

Entrevista a Sergio Escribano

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Entrevista a Sergio Escribano

¿Cómo se muere dignamente?

Auto-pregunta: ¿Quién es Sergio Escribano?

Auto-respuesta: Al otro lado de esta entrevista, hay una persona comprometida con su vida y su vida es la poesía. Lleva algunos años viajando, recitando, pensando… Es una persona que solo se podría definir en gerundio. Vive sin pausas y sin prisas porque no le gusta pisar el acelerador pero tampoco el freno. Su perspectiva de las cosas es sencilla y a la vez compleja como buen filósofo y trata de buscarla en cualquier lugar y a cualquier hora. Inevitablemente, hablar de Sergio Escribano es hablar de cualquier tipo de formato y evento poético (Versódromos, Escaparates, Jams, Slams…). Ha publicado no sé cuántos fanzines como editor de la editorial “Ediciones Trasnochadas” y dos grandes poemarios en los que sigue trabajando: “La Plaga” y “Para ti la razón, para mí la belleza”. Recientemente, ha publicado su tercer poemario “Restos de un mapa” con la editorial Lumen Rosetta. Además, es el actual campeón de la Poetry Slam de Málaga, representando a esta ciudad en la Final Nacional 2017, celebrada en Ciudad Real. Si queréis oírle recitar podéis ver este vídeo en el que recita uno de mis poemas favoritos:

Otro Enlace directo vídeo “Me daba igual la tarde”

Sin más, damos pie a la entrevista:

A: ¿Por qué esta revista?
S: Hola Alberto, hola gente. Bien, pues porque  la hacía falta. Hay aquí un montón de voces que están desparramadas y no había otra forma de reunirlas, porque creo que es aquí donde se gestará nuestro código; y creo, también, que debemos conectarnos con un medio como este. Concretamente, escribí un artículo que se llama “Introducción a la Generación del 17” que no han querido publicar en ninguno de los sitios a los que se lo he enviado, y, eso, es lo que me ha hecho recordar que la poesía contemporánea necesita su propio medio, igual que todas las formas culturales.
A: Como poeta ¿cuál es la pregunta a la que no te has respondido nunca?
S: Creo que estoy bastante cómodo dudando, pero supongo que debe ser: ¿cómo se muere dignamente?

 

A: ¿En qué crees y en qué no crees?
S: No estoy seguro, creo en mí y eso me hace creer también en ciertos encuentros; me hace creer en que al menos la comunicación es una realidad, aunque es posible que la realidad sea solo una burbuja de jabón.

 

A: ¿En qué piensas antes de subir al escenario? ¿En qué o quién te inspiras?
S: Últimamente, desde hace cosa de un año y medio, estoy completamente subsumido por la armonía escénica, y me resulta un poco frustrante porque amo la poesía. Antes sí pensaba más en mi poesía. Me encantaría recuperar esa sensación de andar volando por un poema. Por eso, estoy tratando de dejar de ser presentador y todos los otros papeles que tomé porque necesitaba que alguien los tomara.
Sobre en quién o en qué me inspiro, te diría que en Camarón, Sabina, Kase.o, artistas que transmiten tanto con lo justo de una forma misteriosa, con la genialidad de algún misterio, que viven levitando en su obra, que han hecho de su voz y su trabajo una herramienta para comunicar sentimientos paradigmáticos de su tiempo o del nuestro.

A: ¿Qué poeta te ha sorprendido más últimamente y cuál o cuáles recomendarías?

S: Que no conociera de antes me han sorprendido últimamente Marga Bracq, Ignacio Perini o Daniel Isaac Mendoza, cada cual por motivos diferentes y con poesía que tal vez, poco tiene que ver entre si. Que ya conociera, creo que Jess Modlov esta mejorando mucho, también creo que Escandar Algeet se ha superado a sí mismo con el libro que va a sacar. Que te recomiende: Batania siempre, o Silvi Orion.

A: Qué poeta para viajar…

S: Alberto Prieto, que vuelve pronto.

A: Qué poeta para reivindicar…

S: Tú que estas leyendo esta entrevista.

 

A: Qué poeta para declarar amor…

S: Ninguno ni ninguna.

 

A: ¿Cuales son tus próximos proyectos?

S: Pues ahora estoy montando un par de colaboraciones con Efe Navas para un Escaparate de Poesía en Londres. Con Madrid siempre tengo la sensación de que tenemos cuentas pendientes y debemos saldarlas. Quiero hacer un recital a gusto y después un Versódromo correspondiente por todo lo alto, pero he contactado con las instituciones correspondientes para poder hacerlo bien y no tienen ningún interés real en el movimiento cultural que la poesía supone; de hecho, lo están dejando decaer en pos de unas pocas manos privilegiadas. Así que tendré más trabajo del que esperaba. No pienso hipotecarme más por un proyecto que no moleste lo suficiente. También el día 27 recito en Málaga con Carlos Salem, Carmen Sánchez y Angelo Nestore, es el segundo Escaparate de Poesía que se celebra en la ciudad, presenta Nebre (José Nebreda) y lo voy a coger con ganas. Por otra parte, a excepción de este recital en Madrid y un Poetry Slam que me gustaría hacer en mi pueblo (desde el balcón de un amigo a la Plaza Mayor), me gustaría dedicar el mes de agosto a meditar, escribir, y terminar unos estudios que estoy haciendo. No sé si todo será posible. Meditar tal vez lo deje para otra vida. A plazo más largo he empezado ya a preguntarme a dónde voy a marcharme cuando pasen los tres años y poco de los cinco que me di para generar un circuito real y funcional de la poesía contemporánea. Pero bueno, a medio plazo tengo previsto seguir la misma dinámica de asentamiento de puntos de referencia para la poesía, allá donde haga falta, de momento.

 

A: ¿Hacia dónde va la poesía?

S: Yo no tengo una bola de cristal, pero sí viajo bastante y soy testigo privilegiado de muchas cosas. La poesía funciona como una encima cultural. Hace posibles muchos procesos que sin poesía serian impensables y, sin embargo, su importancia en el imaginario colectivo está siempre al raso. A la par, hay una enorme masa de fenómenos culturales que se están diluyendo en los medios a los que nuestra sociedad está migrando. Esos fenómenos en su mayoría tienen un componente poético de eso que se diluye con ellos; lo que hace que la vida de la gente sea cada vez más agria y menos poética. Esto nos lleva a una realidad innegable: cada vez se demanda más poesía, y, aquí, está el punto de inflexión en el que nuestro papel es silenciosamente protagonista: ¿Cómo van los poetas y las poetas a hacer florecer su poesía en la vida de la gente? Hay dos posibilidades; si somos capaces de generar un marco autónomo y crítico para la poesía y conectarlo a la cotidianeidad habremos triunfado, el mundo se habrá salvado; pero si sigue siendo el complemento de otras cosas, si la poética que da sentido a nuestras vidas continúa estando en la sombra, el mundo será cada vez más insoportable y asistiremos a una nueva etapa de una humanidad cada vez mas chapucera en el cuidado de sus mentes. Ir al psicólogo será, por fin, muy parecido a ir al dermatólogo, la filosofía pasará -como está ocurriendo- a ser cada vez más tendencionista y nosotros, nos lo habremos pasado bien contemplando el delicioso atardecer violeta de la utopía, en primera fila.

 

A: ¿Qué opinas de la edición, autoedición y coedición?

S: Bueno, esta pregunta me aburre un poco, pero vamos a ello:

Hay que empezar definiendo: la autoedición es la elaboración de un artefacto comercializable sobre el cual el autor tiene autonomía contextual y no hay intermediaciones, aunque actualmente también se habla de autoedición habiendo mediadores del tipo distribuidores o diseñadores que se encargan de la maquetación. El término ha pasado a usarse para hablar de situaciones en las que el autor/a se hace cargo de los gastos y dirige el diseño. La sociedad está migrando y con ella los conceptos. La coedición, que es un concepto en alza porque se está explotando con el auge de demanda de poesía -concretamente de poesía propia publicada-, se refiere a la contratación de una persona o una empresa por parte del autor/a para hacerse cargo de algunas de la labores de la edición. El formato de coedición más extendido es contratar a una editorial para que te publique el libro y, tal vez, alguno de los extras que la publicación de un libro requiere: revisión, unidad, maquetación, diseño, ilustración, gestiones burocráticas, publicidad, distribución u organización de eventos. Y, por último, la edición, que consta de selección, unidad, maquetación, diseño, ilustración, impresión, gestiones burocráticas, publicidad, distribución y, tal vez, organización de eventos. Dicho lo cual, bueno, allá cada cual.
A mí me gustaría que mis libros los editaran Picasso o Miguel Ángel, que son las personas que mas sensibilidad me han transmitido, y, además, son expertos conocedores del arte y los materiales; pero me parece que no están disponibles, así que procuro tener confianza en mi propia sensibilidad.
Mi opinión al respecto de cada una de estas opciones, es que cada persona tendrá unas necesidades diferentes, así que lo mejor es que antes de elegir -porque creo que hablamos de esto, no de elegir entre una editorial y otra que te han hecho una oferta, sino de que ya has descartado publicar tu libro sin pagar o trabajar por ello-, adquieras la mayor experiencia posible y, si sigues teniendo dudas, me escribes y yo te lo coedito, confía en mi sensibilidad.

A: ¿Cómo se autogestiona una Slam?

S: Creo que se han escrito ya un par de tesis doctorales sobre este tema y coincido en la respuesta: No lo sé. Debe de haber más respuestas que personas en el mundo. Un Poetry Slam puede surgir en el patio de un colegio; de hecho, actualmente, Poetry Slam es materia de la asignatura de Lengua y me consta, que se han organizado Slams en clases de colegios sin más material ni necesidades que las que un aula suele tener. Pero voy a tratar de exponer esa duda lo mejor posible, y empezamos definiendo, autogestionar un Poetry Slam: como creo que cualquier otro evento, significa que el ente que lo produce o lo provoca se hace responsable de todo el proceso. Pero Poetry Slam es un evento con un relato trascendental que incluye un objetivo para quien lo produce; es decir, que cualquier persona pueda ir al campeonato mundial de poesía en vivo y ganarlo, lo que conlleva, entre otras cosas una serie de torneos. En España hay una Asociación sin ánimo de lucro que se encarga del cuidado de los pasos de estos torneos y asegura la organización anual de un Campeonato Nacional, del que sale la representante de España para el torneo europeo y el mundial; este año el campeonato lo ganó José Flores, representante de Jaén, pero, como sabes, uno de sus poemas ha generado dudas sobre la originalidad del mismo y él mismo ha renunciado al premio, con lo que el título de campeona 2017 ha pasado a Marga Bracq, con el visto bueno de la mayoría de la Asociación Nacional. La Asociación Poetry Slam España está formada por la asamblea de las sedes que tienen más de un año de experiencia y desarrollan al menos seis veladas a lo largo de la temporada, que dan una persona como representante. La Asociación Poetry Slam España tiene ya ocho años y Granada fue una de las cuatro sedes fundadoras. A su vez, el campeonato Europeo y el Mundial se organiza a través del diálogo entre las distintas Asambleas Nacionales.
Los Poetry Slam de Inglaterra, por ejemplo, se organizan de forma parecida. En Europa es Alemania el país en el que más se ha apostado por Poetry Slam y la Federación no se diferencia demasiado de la española en cuanto a la organización. Aunque sí que hay algunas diferencias sustanciales en cuanto a lo que es de facto Poetry Slam, incluso en algunas normas. En Francia ha habido más diferencias organizativas, pero se están reconduciendo. Italia, Portugal o Argentina, están en etapas de desarrollo más jóvenes, investigando sus propios modelos de continuidad.
Desde hace poco, en España, para organizar un Slam además hay que hacerlo como Asociación Cultural o entidad de eventos. Ahora bien, llevar todo esto genera gastos de tiempo, energía y dinero; y requiere además diversificar varias labores, especialmente, si quieres hacerlo sin saltarte ninguna ley.  Cualquier empresa, asociación o persona que se meta a gestionar una sede de Poetry Slam ha de saber esto. Autogestionar un Poetry Slam significa entonces, hacerse cargo de los gastos de tiempo, energía, dinero, labores y espacio de seis veladas de Poetry Slam en una temporada en la que una persona resulta ganadora, cumpliendo las normas básicas, que son tres: Texto original, tres minutos, nada de atrezzo performativo; el público decide.
Y volvemos al principio, ¿cómo se hace? No lo sé, creo que la respuesta no es teórica sino práctica, lo más útil que puedo responder es: con ayuda.

A: ¿Qué es lo que menos y lo que más te ha gustado de este año?

S: Pido el comodín del público.

Quiero terminar esta entrevista dedicando este poema a Sergio. Juntos hemos compartido muchos viajes juntos (espero que se alarguen a lo largo de los años. Un destino no es una meta):

 

DIARIO DE MENTE (A Sergio Escribano)

A Mente le daba igual la tarde

 

Día 1: Mente se ha vuelto a preguntar por qué le daba igual la tarde.

Ayer se gritaba así misma calle y sombra.

Editaba neuronas de incertidumbre y carretera,

sobre fanzines de no sé qué putos poetas urderground,

que se alejan hacia pirámides sin vértice.

Ayer descompuso versos caligrama,

mientras la esfera de un volante

asumía que nunca había sido capaz de girar 360º,

porque nunca quiso saber qué había detrás de todas las curvas.

 

Día 2: Mente se sigue preguntando en carteles y surrealismos gráficos,

por eternas certezas y noches de poesía relativa.

Su cara oculta abre la ventanilla,

se pregunta si puede fumar,

si quiere decir lo que quiere, si podría poder en Italia, Francia o Alemania;

si este Slam, este micrófono cerrado, este versódromo, esta Jam, este escaparate,

este escenario y aquel cable que no funciona con palabras eléctricas,

porque la madrugada anterior desperdició demasiados ahoras;

nunca siempres suficientes.

Si este alma tripartita es axioma o es mentira.

Pero a Mente ya no le importa, porque le daba igual la tarde.

 

Día 3: Mente hace autostop.

Se pregunta si hubo alguna vez ninguna parte,

porque quiere huir de lo que somos para ser un enunciado fugaz.

Su dedo pulgar ha vuelto a hacerlo, se lo ha repetido a las estrellas,

se ha adelantado para ser insomnio sobre ruedas.

Como “autoessofista” se funde con los días,

sobre un asfalto de papel mojado,

en el que ya no sabe lo que ponía;

en su cartera solo poemas recuperados,

con hilos de cartón tejidos de algo que se parece a la melancolía.

El poeta se acerca, pero mente lo evita y se recicla;

aquel Afán de Rivera okupa su lóbulo central

porque en algún lugar del neocórtex ya nadie responde.

Pero qué más da, si le daba igual la tarde.

 

Día 4: Mente se recuerda que ya no hay más aceras ni más calzadas.

Se apunta demente:

“que le den por culo,

que le den por culo a los lectores de poesía

y a todos los que esperan que les digan lo que quieren oír”.

 

Que no hay más que reventar vocales y consonantes autogestionadas

sobre una voz con resaca, sobre “Plagas” y críticas feroces,

para darse cuenta de la importancia de la tarde.

 

Día 5: Mente en standby, cierra páginas de sucesos.

Hoy tiene los ojos inyectados de memoria a corto plazo.

Tiene las palabras en la punta de los dedos

y se proyecta sobre el espacio que aún no ha diseñado.

Tiene sueños paralelos y realidades verticales;

Kilómetros que no sabía que existían

y se cuestiona si alguna vez fueron unidad de medida,

si la métrica es la distancia entre dos puntos que se alargan.

Piensa y decide no existir perpendicular al fracaso.

Se ha grafiteado el alma sobre paredes de cristal,

mientras asume que Madrid se ha olvidado de sí.

Mientras, se sigue preguntando qué coño le importaron sus tardes.

 

Día 6: Mente se escribe: “Para ti la razón para mí la belleza”.

No vive, inmuere metafísica sobre cualquier prefijo inútil,

sobre un mundo insensible que no puede parecerse a nada.

Su reminiscencia olvida conciencias de ideas

que suplantaron eudaumonías lejos del vulgar contexto.

Su felicidad son varias felicidades platónicas

que anticipan sus espectativas humanomarxistas.

Dinámica, se empodera y mueve por fuerzas productivas contrarias a la física,

que dejen por fin de reproducir, para rebobinar este puto planeta timocrático.

Ha salido a comprar y cocina para construir teorías hilomórficas,

sobre recetas anarquistas y nihilistas sin nadas para nuncas.

A Mente le daba igual la tarde porque nunca hubo poema;

porque a nadie le importó aquella última tarde.

 

Día 7: Mente finalmente se responde:

A nadie le debería haber importado la poesía porque a mí me daba igual,

yo ya me iba.

 

Para saber más…

20/04/17 MANDIBULA – Sergio Escribano

Facebook de Sergio Escribano

Twitter de Sergio Escribano

Entrevista en el Programa “Déjame soñar”

 

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