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La Poesia

Crónica Poetry Slam Granada abril 2018, por Carmen Barranco

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Crónica Poetry Slam Granada abril 2018, por Carmen Barranco

"SOMOS NADA, QUE TODO ARDA"

CRÓNICA SLAM GRANADA VELADA DE ABRIL

Invitada especial: Margalida Followthelida.

 

“SOMOS NADA, QUE TODO ARDA”

Es con esa reseña de una de las participantes de fuego, con las que abro esta crónica, como en febrero fuimos columnas del cielo en voz de Gata. Y ya es primavera, a la misma hora y en el mismo sitio empieza otra velada ya cerca de la última, pasando de los comienzos de frío nervio invernal a la tranquilidad de un junio cálido, en el que el público cada mes abre las puertas a la esperada final.

Qué mejor manera de abrir la noche que con la voz de Margalida ; campeona de España, tercera de Europa y mallorquina de cielo en los ojos y fuerza en la palabra; Palabras que son catedrales de ceniza, en sus poemas de sarcasmo en oda al crimen pasional de hacernos viajar a escuelas de Sudan donde “las puntas de las estrellas matan” y “el blanco es sólo color de hospital”. Es así y con ella, como fuimos Alepo, silencio, reflexión y pausa, de la mano de una profe que es poesía en ojos de niños olvidados.

Jess Modlov y su corbata roja abren la batalla con un poema de quema, muy bien tirado (como diría Alfaro) y bien puntuado. Así, calienta el ambiente y el azar señala a Abel el primer participante:  que “quiso ser palacio Nazarí”, como “la luz del crepúsculo que se apoya lentamente”, que dice que “el frío también quema”, que reconoce “confundir ilusión y ganas” y que se “compara y pierde”… Versos de peso que pude retener en el abismo fino con el que supo bordar su poema, que no le ha llevado a perder porque le ha dado 23 puntazos y porque en la Slam nunca se pierde, sólo se avanza.

 

El siguiente poeta en salir al ring del verso es Antonio Alfaro, quien nos habló de “180 segundos para escapar de la jaula de emprendedores de la muerte”, “180 segundos como tiempo de sobra para enamorarse o falsificar un máster”… 180 segundos en el que también pude capturar “3 minutos de corales y emociones”, porque él es plomo urbano y protesta social, pero es siempre poesía de tierra y agua. El público le dio 21 puntos porque el azar también juega a veces en la valoración.

 

El sombrero y el papel han dado paso al nombre Chiwaka, que viene de la isla sabiendo  de antaño lo que significa recitar con tablas de slammer y palabra de poeta. Alude a “Tiffany como nombre que no tiene nada que ver con nosotros” y nos aparta de todo lo tangible y vulgar con versos afilados: “engánchate a cualquier droga, hasta volverte droga” y habla de mentes que cortan “rayas que tragar como si fueran espinas, algo tan sexy…” como carcajada limpia y errores que sientan a pasado mañana. No pongo todo entre comillas, porque era más blanco y fuerte su mensaje y no pude abarcar tantos símbolos en queja lírica, hacia un mundo moderno donde él no olvida las silabas de un verso y el público le da 24 merecidos puntos.

El siguiente nombre en el estruendo de voz de Jess es Minchu Ferrer, que su ausencia nos extrañó, pero fueron problemas de salud que sólo le han dado tres minutos de tregua y la esperamos con ganas en la siguiente.

Así, el azar continuo sacando nombres al aire y fue Jesús Gálvez quien lo hizo palabra: “vamos a bailar” fue una propuesta, y “hay versos que sólo saben dolerme” fue un poema en sí. Quiso saltarse el otoño con alguien de pelo negro, musa de un poema clásico, lanzado con el nervio de quien sabe que va a volver no sólo a ella, como todos los que empezamos una noche en una Slam supimos que ya no hay vuelta atrás; que cada mes es una oportunidad y cada 3 minutos en ese escenario es una evolución. El público le dio 21 puntos, que espero que sean alas, para tomar fuerza y volver con ganas.

El siguiente participante fue Toni Martín, también con un poema de amor abriendo la primavera, aludiendo a “zancadillas del demonio por doquier” y a alguien que no fue su mujer. Esta vez lo romántico es sólo ruptura y genio, porque Toni supo decirnos que la realidad no es amor, ni desamor; es saltar tropiezos que pueden ser musas y luego simplemente olvido. Esta oda a todo un clásico le da 17 puntos de un público ya exigente, y quizás como yo cansado de amor y ansioso de hierro.

Hablando de metal y dureza es turno de Lena Larios, que tapándose los ojos dice: “se me acumula el llanto de mis hermanas, pero no crecen nenúfares, ni vienen a verme ranas”… Y ella, quien reconoce ser “manojo de nervios”, hace una existencial valoración a conexiones con otros estímulos como “amigas con las que tejer la soledad de mundos iluminados”. Poema cargado de desnudez introspectiva, melancolía vital y potente decisión de una verdad, tal que “vivir sólo lo que de verdad merezca la pena”; verso con el que cierra su canto a la vida, que le da 22 puntos y el aplauso de quien sabe escuchar.

La siguiente poeta (nunca digo poetisa desde que supe que somos guerra) es Melanie Pardo, quien lanza una lluvia de verdades con nombre de ovarios; como “estar hasta el coño”, como “benditos pezones con pelos”… Esta lengua sin freno y puño en alto, dice que “un drama es maquillarse”, que “no me desnudo en la cama, porque acaba de desnudarme”. Y así, cerró su oda a la libertad con alas de acero en voz de lucha, que el público premió con 26 puntos, pudiendo ser un pase directo a la final.

 

La siguiente en salir es Alba, porque la noche va de mujeres poetas como si hoy la vida fuera perfecta. Ella nos dice que “somos política”, “tejedoras de tendencias” y cita a Amancio Ortega aunando la palabra injusticia con capitalismo, reconociendo que “la ciencia avanza”, y desgarrando con un “nosotros somos nada y que arda todo…” El público le da un 19, pero yo le doy a su verso el titular de mi escrito, porque ese es el himno de una juventud consciente de lo poco que ocupamos, pero lo mucho que podemos hacer. Por eso, las notas son lo de menos.

El siguiente poeta en deleitarnos acabando la primera ronda es Manuel Irurita; Verma el mago en otras calles, pero no deja la magia a un lado cuando recita su palabra cargada de sonido, que es el estruendo de su voz con la que grita estar “ahogado en pensamientos”, “señal de que sigo en pie”… Y eso, no hay opción a duda, porque pisa fuerte la tierra y su garganta es soltura en el escenario; donde canta a su esencia, quien reconoce despedirse entre lágrimas, quien dice que los sueños son abismos y llama al amor: medicina y a los bosques: universidades. Siendo así, como gana 24 puntos quien también sabe de aplausos.

La siguiente poeta y última de la primera ronda es Madame Pom, con nombre de terciopelo y poesía contestataria recitada en tono de calma; “levántate rebelde, que lo malo son conceptos inventados y el alma no miente”. Mientras disfrutaba de su poema lanzado con la serenidad de un alma cargada de verdades, me levanté a por una cerveza (sin permiso del jefe), pero no me hizo falta apuntar más porque el público se encargo de todo, dándole 27 puntazos que fueron el pase directo a la final y la calificación más alta de la noche.

Así, se nombran a los finalistas que por puntos son Chiwaka y Manuel Iriarte con 24, Melanie Pardo con 26 y Madame Pom con 27.

Acto seguido, abrimos el descanso de siempre, de cigarros, cervezas (ahora sí) aire, despeje y preparación para los poetas que tienen que seguir en pie, jugándose el pase a la final de PoetrySlam Granada y más cerca de la deseada Slam Nacional.

Volvemos a nuestros sitios y Marga al escenario, con sus preciosas y originales auto.-ediciones de quien tiene la paciencia y habilidad de escribir a máquina poemas gigantes en formatos minúsculos.

Nos deleita una vez más, entre otros textos que desgarran, con una oda a “lo bien que lo estáis haciendo”, abriendo su lluvia de verdades con un breve aplauso. “Lo estáis haciendo muy, muy bien, teníais sólo una tarea: vivir, pero sois tan ambiciosos ¿qué queréis más?”. Así, comienza un repaso cronológico al desastre humano, que decidió “andar sobre dos patas” para luego crear armas por su gusto de matar y ser corrupción como Barberá, ser ruina “pudiéndolo haber tenido todo en este siglo XXI”, en que arrastrarse para ser “humanos que besan la mano de quien da de comer de su propio vómito”… Es un nido de buitres para ella “el secreto de la evolución humana”, en cuya cima está la moda, donde Zara es el reino del desprecio, la línea que separa dos mundos: las victimas y los culpables, dedicando a éstos últimos otro aplauso, del que todos somos testigos y quizás no hagamos nada.

Es obvio, que su intervención no me ha dejado indiferente como parte del público que he sido, pero es que Marga es un abanico de símbolos líricos, que trasportan del mar al esperpento con la fuerza de quien sabe utilizar la poesía para cambiar el mundo.

 

La final se abre con Chiwaka, que dedica su poema a “quien ha trabajado cara al público“; realidad que todos tanto hemos sufrido y protestado. Alude a la alienación de “normas que cumplir”, tan protocolarias y superficiales que olvidan “ayudar a viejas a cruzar”… Secuencia de normas que repite con la velocidad y el ritmo de quien sabe amenizar el dolor de ver la realidad,  porque además “siempre hay hijos de puta” que nunca serán nada y lo joden todo. Es así, como presenta al denigrante humano inmoral, del que se aparta reconociendo ser “siempre una persona calmada”, que desde luego ha sabido desnudar su esencia en 3 minutos, con una seguridad y una soltura ante el micro, que el público lo reconoce con 27 puntos, poniendo difícil la final a los otros campeones.

Llega el turno de Melanie Pardo, quien pisa fuerte con un poema a su propia identidad. Ella, hija de madre francesa, nos vuelve a hablar de libertades, como la sexualidad ajena a la imposición del heteropatriarcado, entendiendo además “el bello corporal, como poder del sistema”; sistema que nos castiga por pensar pero que la huída es gritar “las bollos del futuro” y “arriba las que luchan por el cuerpo”.  A esta oda que una vez más no entiende de silencio y sumisión, el público le da 25 puntos y aplausos que ya no pueden sonar a palmas, porque somos madrugada y de puertas para afuera sólo hay ley.

El turno le toca a Manuel Irurita, quien pide con voz en grito y tablas escénicas que alguien le explique realidades vitales, citando la zona 0, de “a” a la “z”, y es que habla al milagro de la vida, sin olvidar que “los humanos somos odio” pero al recitar él es viento sonoro, eco y paz. – “Os dejo mi legado”, nos premia diciendo en verso con su canto a la vida y cerrando el poema con la belleza de un “baila tú, que yo no puedo”. El público le responde con 24 puntazos.

 

Para cerrar la velada, toca el turno de Madame Pom, con su peculiar entonación al recitar y desde la incomprensión injusta del mundo, recuerda que “todos se fueron y nos quedamos solos”, teniendo un legado que son sus letras, su voz, su verdad y un lápiz. – “Si pierdo el lápiz, pierdo la vida” dice ella, “merced de la nada”, que “le duele el poder” y que “amarán nuestro lado más feo”:.. Cruda la realidad que nos presenta pero de la que nos invita a huir tomando siempre el corazón por bandera. Poema que el público responde con 24 puntos.

Así se nombra ganador a Chiwaka, que dedica a la Ansiedad su poema de cierre y estoy segura que cruzará el Mediterráneo contento, volviendo a casa con un buen recuerdo de esta noche.

 

Noche que como cada Velada es posible gracias a los organizadores presentes y en la distancia, a Violeta y Alma que nos quitan la sed y preparan tanto, a Jess que es voz y orden, a Deborah que toma tremendas fotos sin descanso y yo se las robo con cariño , a los técnicos y al Pesca que es nuestro sonido su guitarra y por supuesto, al público que no falla  y es quien hace crecer la Poetry Slam de Granada; dentro y fuera del Sur.

Nos vemos en la próxima cerca ya de la final; tan cerca como que somos nada y vamos a arderlo todo en…

Un, dos, tres  Slam!!!!

 

 

 

 

 

 

CARMEN BARRANCO

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Sevillana de 29 años residente en Granada. Sociología por azar, poesía por inercia. Confiesa que para ella leer poesía es ”tomarse un café con la infancia del poeta”; y es que sus versos están impregnados de recuerdos. Tiende a lo transcendental, a lo introspectivo, aunar pasado y presente. Ha ganado varias veladas de Slam Poetry en 2017 (en Granada, Málaga y Sevilla); consiguiendo hacerse con la final de Sevilla, pudiendo así representar a su ciudad natal en la Slam Nacional del pasado año. La pasada primavera obtuvo también primer premio en la Batalla de poesía escénica organizada por Actos Poéticos en el Ateneo de Sevilla. No tiene preferencias a la hora de espacios donde recitar, habiendo debutado desde el FIP y el Ayuntamiento de Granada a encantadores locales donde encuentra el calor familiar de sus compañeros granadinos con los que no se cansa de compartir cartel y cervezas . Algunos de sus poemas aparecen en varios fanzines (los últimos a la venta "Las bicicletas amarillas"y "La luna es sólo un adorno"), su blog personal está poco actualizado, pues es en la voz y el papel donde sus versos encuentran el mejor cobijo. Su primer poemario asegura que verá la luz antes de la primavera. No obstante, su mayor interés es improvisar y recitar sobre los escenarios, pues es donde está para ella el verdadero cierre del poema; en la liberación de sus versos con la voz.

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