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La Poesia

Al volver a llevar reloj

Poesía

Al volver a llevar reloj

Al llevar de nuevo reloj

 

Después de más de un año
yendo por la vida sin reloj,
decidí llevarlo
para que le cambiasen la pila
y la correa que tanto
le gustó morder
a nuestra gata Tulsa.

 

Hoy he ido a recogerlo,
y mientras iba caminando a casa
me lo he vuelto a poner.

 

Y entonces
me ha dado pena,
porque ya
no tendría excusa
para seguir preguntándote
constantemente
“¿Qué hora es?”…
mientras me arreglo
para ir al trabajo.

 

Pensé que al llegar
tenía que darte las gracias
por haber tenido tanta paciencia
y no haberme mandado
nunca a tomar por saco
por pesado.

 

Sin embargo,
cuando he llegado
y me has visto
que volvía a llevar reloj,
me has puesto
carita de pena.

 

Y te has apresurado
en dejarme claro
que te gustaría
que siguiera
preguntándote la hora
cuando quiera.

 

Yo no te he dicho nada,
sólo que me iba a dormir,
pero en realidad
me fui a escribir
estos versos
antes de
que me quedase
por tu culpa
una vez más…
sin palabras.

 

Lucideces

 

Notas del autor

 

La verdad es que me encanta ir por la vida sin reloj. La razón porque fui a que me pusieran la pila sobre todo fue porque me di cuenta que estaba utilizando a mi novia como reloj humano.  Como podéis ver a ella no le importaba. Sin embargo ahora tengo tiempo de preguntarle otras cosas más importantes. Este poema por lo tanto se lo dedico a ella. A Rebeca, mi profesora de música favorita.

 

Más poesía aquí.

 

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Romualdo Ramírez. Madrid 1980. Vivo entre Móstoles y Getafe. Poeta en mis tiempos libres en estos tiempos de inculta opresión. Suelo declamar en Recitales Acústicos de Poesía con Dramal & Lucideces. ¿Qué esperabas que sucediera? Si tan solo soy un poeta fundido que se hace llamar Lucideces, mi inspiración es una azafata de vuelo a la que no controlan su equipaje.

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