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La Poesia

Guitarra recuperada

Poesía

Guitarra recuperada

A Pascual Camargo, gran músico y mejor persona.

Leo, bueno, digamos que saco sentido a sacos de palabras,

que avanzo aunque no sé a dónde

y sí sé cuándo y dónde es lo que dice el calendario,

es diferente;

que sonrío por la ironía,

que hay otra vez lobos en la montaña

y en la plaza,

puedes escucharlos aullar,

que no estoy hablando tan abstracto, creo,

creo que hablo bien claro.

Por ejemplo, hoy leía el libro de los ángeles de Rafael Alberti,

son poemas que escribió con gran tristeza

y se le nota, son poemas.

 

Habla Rafael de los ángeles que habitan en su mundo,

a ellos también les habla.

 

Ahora viene lo difícil,

ahora viene el giro que le da sentido a esto que escribo

frente a una gran ventana tras la que un montón de gente

hace trucos con su skate,

hay una chaval sentado en la repisa

que está tocando punk con la guitarra,

dos chavales con abrigo le escuchan sin mediar palabra

y mientras, fuman.

 

Hace pocos días, en otra plaza, a muchísimos kilómetros

andaba yo con mi guitarra

y hay un no sé qué que me lleva de cabeza a las guitarras

y sin darme cuenta éramos dos o tres guitarras y

más de seis cantando

y pensé que hacía falta más cerveza

y le dejé la mía a Pascual Camargo -entonces ni su nombre conocía-, de gran compás

y no había manera de conseguir nada de birra

y cuando encuentro, bastante lejos, dicho sea,

y voy volviendo, leve lluvia, paro un poco, bebo,

escampa, llego y ya no están.

Yo doy mi guitarra por perdida,

le deseo que tenga linda y larga aventura, se llama Sheila,

suena muy rico, a penas llora,

¿la habrán visto?, ha acompañado a grandes del poema

de mi mano y ha sonado de la mano

de amigos que bien la saben tocar.

 

Le deseo largo recorrido y bien vivido,

y me marcho, algo triste, pero bueno, sonará.

 

Cuando enciendo el ordenador veo la sorpresa:

Pascual me ha encontrado gracias a un poema manuscrito que iba con Sheila

y me dice que quedemos, que se ha portado bien,

que me la da.

Yo corriendo agradecido voy a por ella,

aún llueve, Pascual me espera en la plaza, gracias al poema me ha encontrado

y me pide le regale ese poema manuscrito.

Lo dedico, lo regalo, abrazo a Sheila,

porque donde menos uno espera puede haber significado,

incluso en una firma,

que parece que la nada tiene un fallo en el sistema,

que en el mundo queda humanidad.

Poeta y filósofo, redactor en la-poesia.es, campeón de Poetry Slam Málaga 2017 y del I Poetry Slam Intenazionale (Lecce). Ha publicado Para ti la razón para mí la belleza, La Plaga, Restos de un mapa y Esto no es un libro de poesía. Fundador del Escaparate de Poesía, el Versódromo, Poetry Slam Cádiz, Poetry Slam Móstoles, Poetry Slam Lavapiés, Poetry Slam Sur y Ediciones Trasnochadas. Expresentador de Poesía en su Tinta. Facedor de más movidas. Sálvame Deleuze.

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