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La Poesia

Un paracaídas, de La Plaga.

Poesía

Un paracaídas, de La Plaga.

Un poco de contexto y audio

Este poema lo escribí hace ya tal vez un par de años o tres. Vivía con los Chernobil, los Miërda, el germen de la OTAN, una amiga que se llama Mari y por allí se pasaba por ejemplo lo que sería el gérmen de los Quetzalcoalt, que es un grupo que debierais escuchar, en la torre de una mansión okupada a las afueras de Granada que llamábamos Villafracaso. También vivía allí un genio que se dedica al mimo y al clown que se llama Morato, que interpretaría al Fauno en una obra de teatro que escribí y tras cuya última presentación, en casa de una periodista, conocí a Ana, que es la persona con la que más tiempo creo que he pasado en los últimos años. Allí tenía todo lo que necesitaba, el futuro al alcance de los dedos, un sitio suficientemente lejano como para que hubiera que tener ganas de vivir, una piscina, gimnasio, chimenea. Empezaba a retomar mi relación con la poesía y hasta Batania conoció la casa -Paco Sevilla se quedó de camino-, había terminado la carrera y estado mucho tiempo en Italia, Francia, o en una cueva mimetizándome con la montaña. Empezaba un poco ya a echar de menos lo cotidiano del asfalto, aunque suene raro. El poema se lo escribí a Mari por su cumpleaños y al principio se llamaba Poema Recuperado XII. Allí terminaría de escribir La Plaga y Para ti la razón para mí la belleza, entre otros textos. Por cierto, que en la grabación de abajo me acompaña Raúl Márquez al violín, que, en fin no hace falta que lo diga, es un genio.

UN PARACAÍDAS

Te estoy haciendo un paracaídas

para que cuando la decepción venga hacia ti

levantando su nube de polvo

no haga falta que me insultes,

para que puedas cerrar con cremallera toda tu lucha

y doblarla hasta que te quepa en el bolsillo

y no se note que la llevas

cuando te subas al siguiente tren;

para que aguante lo que tenga que aguantar,

ni más, ni menos.

Hago un paracaídas

para un estanque en reposo

con un cascabel en el odio

y el mar esperándote en la puerta.

Un paracaídas que son sólo unas palabras

y tu rabia, tu pena y tu cielo

haciendo paisaje como un cuadro en la pared

que dejó de amar su independencia

mientras el olvido pasa páginas sentado a nuestro lado

como si no hubiera un mañana,

como si esta noche fuera la definitiva

y todas las demás sólo un ensayo,

como si no fuéramos a cerrar los ojos

o ya los hubiéramos cerrado,

te estoy haciendo un paracaídas

con unas gotas de luz de luna.

Puede parar el miedo,

pero se rompe

con las uñas de quien quieras que lo ropa.

Lo dejo viajando en pleno desencuentro,

como un cuadro en la pared,

Este es el arma que utilizas:

Lo que yo diga a ti

te come el coño, amor.

Poeta y filósofo, redactor en la-poesia.es, campeón de Poetry Slam Málaga 2017, ha publicado Para ti la razón para mí la belleza, La Plaga, Restos de un mapa y Esto no es un libro de poesía. Fundador del Escaparate de Poesía, el Versódromo, Poetry Slam Cádiz, Poetry Slam Móstoles y Ediciones Trasnochadas. Expresentador de Poetry Slam Granada. Facedor de más movidas. Sálvame Deleuze.

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