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La Poesia

Investigaciones sobre Turismo y Cultura 2/3. Proyección y fidelización en el caso de la poesía con Sergio Escribano y Pablo Cortina.

Artículo

Investigaciones sobre Turismo y Cultura 2/3. Proyección y fidelización en el caso de la poesía con Sergio Escribano y Pablo Cortina.

«Saber de poesía es saber leer sin imponer tus prejuicios al texto», Pablo Cortina.
«La cultura es un recurso muy útil del postureo». Sergio Escribano.

Lanzamos la segunda parte de la serie de tres investigaciones que vinculan turismo y cultura con la poesía contemporánea, a través de unos de conceptos. En este segundo bloque analizamos esta realidad a través de los conceptos de proyección y fidelización.

Para tratar este tema contamos con el testimonio de dos poetas y artistas contemporáneos: Sergio Escribano y Pablo Cortina.

Pablo Cortina es profesor de filosofía y de música en un instituto de Madrid. Nació en Avilés y ha vivido en primera persona la historia de la Movida Poética y a la mayoría de sus protagonistas. Ha publicado los poemarios Contra los slammers y Pram, publica habitualmente en su blog y es además coordinador de Poetry Slam Madrid desde hace muchos años

Sergio se describe como poeta y filósofo y redactor en www.la-poesia.es, además es campeón de Poetry Slam Málaga 2017 y del I Poetry Slam Intenazionale (Lecce, Italia). En cuanto a su producción literaria ha publicado Para ti la razón para mí la belleza, La Plaga y Restos de un mapa. Junto a esto es fundador y coordinador de Escaparate de Poesía, el Versódromo y Poetry Slam Sur.

 Ambos, perfiles conocen bien y gestionan encuentros en los que tanto la proyección como la fidelización están muy presentes, debido a su continuidad y a la referencialidad que generan. A esto se suma su cariz artística, siendo autores de patrimonio contemporáneo que se está creando día tras día, por lo que esta doble visión dará a las entrevistas una perspectiva en la que convivan una opinión conocedora de la creación de imagen con una sensibilidad respecto a la responsabilidad artística de crearla.

Preguntas generales a Sergio Escribano

¿Cuál crees que es la imagen que proyecta España?, ¿es adecuada?, ¿eficiente a nivel sociocultural?, y ¿económicamente?

«ningún lugar proyecta ya una sola imagen»

Sergio Escribano

Si quiesiéramos responder en serio a esta pregunta tendríamos que decir que España se proyecta como cualquier otra cosa que se proyecte hoy en día. Hay que asumir primero que ningún lugar proyecta ya una sola imagen. Un lugar -como cualquier idea- proyecta tantas imágenes como personas reciban esa proyección, pero para poder estructurar cualquier proyección, porque hablar de todas estas proyecciones, una por una, sería imposible, vamos a identificar los medios a través de los que se recibe esta información. Los bloques además tienden a combinarse, y esto es muy particular, porque puede dar lugar a imágenes esperpénticas, como la del torero que anuncia pizza de paella, o demasiado románticas y en cualquiera de los casos con un marco informacional completamente preestablecido, que creo que es el punto que nos interesa. Pero vamos por partes. Creo que principalmente se reciben imágenes de España:

A través de la actualidad, a través de la publicidad, a través de la historia y a través de la cultura.

Para identificar qué tipo de información se recibe a través de la actualidad habría que identificar principalmente dos niveles -hay más, pero de momento los vamos a pasar por alto-: El nivel mediático, donde priman el fútbol y las noticias de calado internacional. Para saber su contenido, bastaría con echar un ojo a cualquier periódico internacional. El otro nivel de transmisión es el nivel de la zona de confort, complementario y en el que los humanos compartimos nuestras experiencias, reales o figuradas, de una de aquello que recordamos o imaginamos de un lugar. En este segundo nivel entrarían tanto las fiestas de Magaluf como la experiencia de haber visitado una de las galerías de arte urbano más grandes del mundo, donde pudiste ver algunos de los últimos grafittis de destacados artistas internacionales.

            Para analizar el bloque publicitario hay que tener en cuenta que hay una unión internacional que procura tener bien identificados los imputs que afectan a este nicho de consumo (perdón por el lenguaje reducido, pero no me gustaría extenderme muchas páginas para explicar ésto) y que ha generado en los últimos años un arquetipo internacional de viajero consumidor de experiencias postrománticas que atiende a un lenguaje audiovisual preciso que, según lo que he podido observar, está construido a través de panorámicas de paisajes exclusivos, originales (en todo el sentido de esta palabra) y privilegiados. Estos tres términos se vuelcan constantemente en este contexto, que a su vez se refuerza con una experiencia alcohólica y culinaria con las mismas características. No digo que sea malo ni bueno, digo que es así.


            Otra fuente de información, la histórica, está estrechamente vinculada a las modas epistemológicas, pero es bastante sencilla de imaginar: España es una idea heredera de varios proyectos históricos que han trascendido -o fracasado- de forma muy marcada en la historia de Occidente. Se puede acceder a ella a través de un inmenso abanico epistemológico, si el marco epistemológico a través del que se accede a ella tiene que ver con la intención de comprender algún proceso histórico, especialmente si es un proceso vinculado con la actualidad, podemos averiguar con sencillez a través de qué parte de la historia se accede a la idea de España. Priman, creo, los paradigmas de cambio e intercambio cultural, y esto es muy interesante, pero no vamos a profundizar ahora en ello. Cabe destacar que la búsqueda de paradigmas tiende a idealizar un segmento imaginario de un proceso. Las búsquedas de identidad, uno de los principales problemas humanísticos de la actualidad-pre-pandémica, funcionan de esta manera.

 El último bloque de la idea que se recibe de España llega a través de la cultura, y esto es muy particular. La información cultural que se recibe depende de la accesibilidad a la cultura. Dicho de otro modo: si sólo puedes leer el Quijote te harás una idea de España a través del Quijote que tendrá que ver con la idea -o las ideas, porque hay varias- que esta obra proyecta. La pregunta es: ¿Qué formatos culturales son accesibles? ¿Qué imagen se proyecta en estos formatos culturales? La respuesta se la dejo a ustedes.

«Se reciben imágens de España a través de la actualidad, a través de la publicidad, a través de la historia y a través de la cultura.»

Sergio Escribano

Continuando con la entrevista, la pregunta sobre si la imagen que proyecta España es adecuada, bueno, para poder responder tendría que preguntarme: ¿adecuada para qué? Respondería que para la política predominante en los últimos años, la de la inmediatez, el relato y el espectáculo, hay un poco de desequilibrio. Sin ir más lejos, hoy se ha publicado un artículo de Neal E Robbins que comenta que el número mundial de turistas en 1950 era de 25 millones, y la previsión es que para el año 2030 sea de 1.800 millones de personas. El artículo muestra que el formato actual de turismo, de desgaste de recursos y consumo-total, pone en riesgo la sociedad que se visita por el formato de uso en que se lleva a cabo, amenaza las sociedades receptores de turistas, sus recursos ecológicos, los inunda de residuos y condiciona su desarrollo social. Podría salvarse el espectáculo, pero ni el relato ni la inmediatez se salvarían. Dicho de otro modo: está pensado para producir dinero en el momento a pocas personas y no tiene mucha proyección más allá de esto. Si entendemos que la imagen que se proyecta está destinada a aumentar el número de turistas que visitan los destinos-producto y atendemos, por ejemplo, a los derechos y necesidades de todas las sociedades, creo que está claro que hay cosas que mejorar, hay que desarrollar un turismo más sostenible y por lo tanto proyectar otra imagen. Ciudades como París o Ámsterdam ya trabajan en esta línea.

Las ultimas preguntas de esta sección de la entrevista están destinadas a preguntar por la eficiencia económica y sociocultural de este formato de explotación del turismo. Para responder habría que volver a preguntarse para quién. Aquí me gustaría que nos fijáramos en las sociedades receptoras de turismo, en las que se desarrollan proyectos vitales destinados a satisfacer las necesidades de este sector que hemos visto crecer de una forma muy parecida a la de la burbuja inmobiliaria. Pero no quiero responder abstractamente, está claro que el turismo da dinero y que es un modelo de proyección laboral básico, además a nadie se le escapa que está íntimamente relacionado con la cultura en todas sus formas, por eso quiero que quede claro que sin un desarrollo y cuidado paralelo del sector cultural, el turismo está condenado a colapsar sistémicamente, sin que seamos capaces de predecir por dónde, y a hacer colapsar a cualquier sociedad que dependa de él. En este sentido el mejor ejemplo es Venecia, aunque nos podemos fijar también Barcelona; en ambos casos la ciudadanía es sierva del turismo y se ven obligados a condicionar su vida en favor del modelo económico turístico, no ya sólo por el encarecimiento insostenible de la vivienda o los productos de primera necesidad, si no hasta niveles de que, como relata el artículo de Robbins, por temporadas hay turistas hasta en los funerales. Y esto es muy particular: Los turistas están buscando experiencias -culturales- genuinas y la sociedad debe aprender a hacer sostenible esto sin poner en riego su forma de vida.

Cartel publicitario en Polonia

¿La creación de una imagen para un destino pensada para el turista puede generar la pérdida de identidad de esta? En un ejemplo más concreto, ¿la venta de España como país del flamenco y los toros puede interceder con la realidad de ciudades que no tienen en sus raíces estas manifestaciones?

Obviamente sí, la imagen que proyectas determina tu relación con el mundo, y hacer de una realidad parcial un todo subyuga la relación con el mundo del resto de ese todo. A veces da la impresión de que tenemos que practicar para ser lo que los turistas esperan y que ese es nuestro destino en la vida.

¿Por qué crees que la poesía y todos los encuentros y manifestaciones que hay a su alrededor no forman parte de la proyección cultural, ya no solo de España en conjunto, sino de puntos más concretos como Madrid, por ejemplo, donde existe realmente uno de los movimientos más potentes que ha visto el mundo en años?

Sergio Escribano en uno de los viajes de Escaparate de Poesía a Londres

Bueno, la poesía genera muchísimos viajes, a nivel internacional recibimos poetas o personas interesadas en la poesía a muchas escalas, hace unos días me escribió un amigo que es bailarín de la Compañía de Ballet Ruso para decirme que quería venir al festival de Poetry Slam que hacemos en Gargüera con sus amigos y que cómo hacía. También recibimos visitas de personas interesadas en la poesía desde Italia, Francia, Suecia o Inglaterra, y también de México, Chile, Argentina, Estados Unidos o Cuba; y solicitudes para trabajar o investigar con nosotros desde Francia o Italia, pero desde luego es un movimiento que genera muchísimo tránsito de personas a nivel nacional. No tengo datos precisos pero se visita una ciudad por sus poetas y sus recitales, y quien lo dude que se acerque a un recital que tenga recorrido, a ver cuántos visitantes se encuentra. Yo viajo mucho haciendo recitales y Poetry Slams y veo esas cosas maravillosas y aún poco conocidas, de personas que visitan otras ciudades sólo para asistir a recitales de poesía. Pero me parece que la cuestión de la pregunta es un poco diferente, creo que la cultura es en sí misma un modelo de proyección. El caso más claro de esto sería la figura de Cide Hamete Benengeli, y no sólo por su estelar aparición en el Quijote, pero esto es otra historia. Se proyectan conocimientos, ideas y experiencias a través de la cultura en sí misma y creo que la mejor forma de proyectar su contexto,por ejemplo la Movida Poética de Madrid, es desde la propia cultura, es decir consuándose, acercándose cada vez más a su propia idea de sí misma, llevándose a su máxima expresión. Con mejores medios mejoraríamos visiblemente los contenidos y la producción cultural, creo que esto es fácil de entender: Si te resulta más fácil publicar un libro es más fácil que el libro llegue más lejos y por lo tanto su contenido, y por lo tanto su cosmos y su contexto, y los mismo pasa con la adaptación a los nuevos medios, en los que por cierto somos vanguardia, si tenemos más facilidad para desarrollar contenidos mediáticos es más fácil que nos vea haciendo poesía más gente y desde luego ésto se relaciona con el espacio en el que ocurre.

Entonces, resumiendo, la cultura y en concreto la poesía no tienen más peso en la proyección de nuestra imagen porque la cultura y la poesía están en una situación de precariedad importante. Hay muchas y muy bellas cosas que podemos y queremos hacer, que serían indiscutiblemente buenas para toda la sociedad de forma clara, y atraerían un turismo mucho más sostenible e interesante, sin duda.

¿Consideras que en ocasiones la cultura se ha convertido en “postureo”? Es decir, ¿un número considerable de gente podría viajar y consumir productos culturales exclusivamente para mostrarlo en su escaparate social como las redes sociales? Si es así, ¿cómo nos define esto como sociedad?

Yo no considero que la cultura se haya convertido en postureo, me parece más concretamente que por una parte la cultura es un recurso muy útil del postureo; y ojo, que hay personas que viven de su imagen y recurren a la cultura para esto y lo explican muy bien y a mí me parece perfecto, y por otra parte el postureo es un recurso de la cultura. Creo que es natural que haya simbiosis. Pero aquí hay un problema que de alguna manera ya padeció el Situacionimo: Si el postureo es forzar la visibilidad a través del brutalismo epistemológico, entonces cabe el riesgo -que es por lo que me parece que me preguntas-, de que el postureo y la cultura se vuelvan indivisibles y que a veces se confundan, o uno invisibilice al otro, o es más, que el postureo se apropie de todo el contenido cultural, como ocurrió con el Situacionismo. Ante esto hubo un movimiento cultural, que por cierto desembocó en la Movida Madrileña, que se vino a llamar Nexialismo, que procuraba que en cualquier caso toda esta realidad estuviera completamente conectada y a disposición de las vanguardias, y que hizo del postureo materia de canon cultural. Si hicieran falta referentes sólo habría que citar, por ejemplo, a Alaska. Es obvio que los códigos de postureo hoy han cambiado. Es, sin duda, una investigación pendiente.

Sobre cómo nos define esto: me gustaría decir que afortunadamente no nos define, pero no es verdad, lamento decir que nos define a través de nuestras vulnerabilidades, a través de lo que supone límites o diferencias reales con otras realidades. Nos define a través de todo aquello intentamos transmitir y se estrella contra con los márgenes de la precariedad o contra los prejuicios. Además esta situación genera cierto romanticismo, romanticismo en un sentido dualista, que idealiza contextos marginales en los que se puede dar la belleza, la poesía, la cultura y lo trascendental con lo mínimo; y a la vez margina cada vez más a las personas que están o estamos en esta situación precaria, y lo triste es que mientras no se faciliten medios para trascender ese margen, va a seguir siendo así.

¿Qué es para ti la fidelización?

«la cultura es un recurso muy útil del postureo»

Sergio Escribano

Bueno, me parece que la fidelidad es la constancia firme en relación a algo, entonces la fidelización será algo así como el proceso por el cual alguien se vuelve fiel a algo. Entiendo que el término se usa en lenguaje de marketing para referirse a la relación de continuidad entre un cliente un producto. En el caso de la poesía creo que se puede dar una definición un poco más profunda: La fidelización en la poesía es la necesidad continuada de identificar tus sentimientos y tus experiencias con el poema preciso.

Preguntas generales de Pablo Cortina

¿Cuál crees que es la imagen que proyecta España?, ¿es adecuada?, ¿eficiente a nivel sociocultural?, y ¿económicamente?

España supongo que proyecta una imagen soleada, de sangría y paella junto a la playa, ducha en el apartamento de Airbnb y por la tarde asistencia a algún rito exótico tipo procesión, snaffermines, tomatada, fallas, feria de abril, corrida de toros o, para los que no se hayan echado protector solar, una misa o el museo del Prado antes de cenar unas tapas e ir a Pachá a ver si te follas a un torero o a una cantaora ¿Adecuada? Sin duda se adecúa a la realidad ¿Eficiente a nivel sociocultural? Supongo que cualquier cosa es eficiente a nivel sociocultural, habría que debatir si esa eficiencia va en el sentido que quiero yo ¿Eficiente a nivel económico? Por supuesto, para unos pocos españoles.

Pablo Cortina en el autobús

¿La creación de una imagen para un destino pensada para el turista puede generar la pérdida de identidad de esta? En un ejemplo más concreto, ¿la venta de España como país del flamenco y los toros puede interferir con la realidad de ciudades que no tienen en sus raíces estas manifestaciones? 

Es que España es el país del Flamenco y de los toros. Da igual si eres de Jerez o de Coruña. “Lo español” en música surge a finales del siglo XIX de una búsqueda de algo musical exclusivo de España, más que de algo característico. El flamenco y “lo andaluz” fue tomado como lo diferente que aportaba España al ámbito musical europeo. Los compositores que decidieron esto no tenían por qué ser andaluces: Pedrell, Granados y Albéniz eran catalanes, por ejemplo. Que la dictadura nos haya hecho renegar de ese “lo español” es una muestra de lo mala que es la dictadura, no el flamenco. Respecto a los toros, lógicamente en el siglo XXI tenemos una percepción distinta de lo que es un animal y eso afecta a nuestra consideración del toreo, pero si hablamos de raíces, ahí están las plazas de toros de Barcelona, Bilbao, Pamplona, Gijón…

¿Por qué crees que la poesía y todos los encuentros y manifestaciones que hay a su alrededor no forman parte de la proyección cultural, ya no solo de España en conjunto, sino de puntos más concretos como Madrid, por ejemplo, donde existe realmente uno de los movimientos más potentes que ha visto el mundo en años?

Yo creo que un alemán no viene a España a escuchar poesía en castellano. Tampoco vamos nosotros a Berlín a escuchar poesía, es normal. La poesía es algo de difícil traducción. Yo me conformaría con que los españoles leyeran poesía en español y los alemanes en alemán.

Respecto al fenómeno de la poesía en los bares, convertido en fenómeno editorial,  habrá que ver si eso es un movimiento o una coyuntura.

¿Consideras que en ocasiones la cultura se ha convertido en “postureo”? Es decir, ¿un número considerable de gente podría viajar y consumir productos culturales exclusivamente para mostrarlo en su escaparate social como las redes sociales? Si es así, ¿cómo nos define esto como sociedad?

La cultura no es postureo, aunque haya postureo cultural. Si toda la gente que entra en el Prado y se agolpa teléfono en ristre ante Las Meninas supiera algo de pintura el planeta Tierra iría viento en popa. Cuando un chino va a los toros nos reímos de él, pero más de la mitad de la Plaza no se entera de nada. Y en las jams de poesía la mayoría de los poetas son analfabetos funcionales, igual que en la academia. España produce un tránsito directo del postureo cultural adolescente al derechismo político a través del éxito y el dinero. Eso no es poesía, es lo contrario.

Supongo que esto nos define como una sociedad capitalista de un país mediano cuya cultura es subsidiaria de la cultura del imperio.

¿Qué es para ti la fidelización?

Un engañabobos.

Preguntas personales de Sergio

Sabemos que eres el creador y gestor el Poetry Slam Sur, respecto a la proyección de este proyecto, ¿qué tipo de imagen es la que buscas dar cuando lo publicitas?, ¿va dirigida a un público en concreto?, ¿cuál?

Respondiendo a la primera pregunta, busco una imagen con la que yo me identificaría, una imagen que apreciaría y valoraría si estuviera al otro lado, a cualquiera de los otros lados. Intento desdoblarme con lo que proyecto, por eso procuro también quitarme de en medio en medida de lo posible, ser espectador y disfrutar. La verdad es que no tengo ninguna clase de vocación de coordinador, no me gusta, ya lo he dicho varias veces: hago ésto porque me dí cuenta de que alguien tenía que hacerlo y estaba en una situación clave para llevarlo a cabo, pero a mí lo que me gusta es escribir, mi poesía, mis ensayos, mis relatos y guiones. Entonces intento ser útil a quienes pueda serles útil lo que hago y la primera figura que veo son las personas que crean y no ven un marco de trascendencia, como me ocurría a mí, así que construyo ese contexto que yo también necesitaría, para empezar; y luego me fijo en qué otros marcos y relatos encaja precisamente ese contexto, aunque normalmente se muestran a simple vista. No es ningún secreto que la poesía es cada vez más necesaria. Sobre cánones en los que me apoyo, suelo hacer referencias a cosas que tienen por una parte relación con la actualidad, los cambios colectivos que vivimos y afectan de una forma u otra a todo el mundo, en particular los que tienen que ver con la cultura, como la reciente declaración, en Alemania, de la cultura como bién de primera necesidad. Por otra parte hago referencias a cosas que guardan relación entre mi vida y lo que se proyecta, y algunas pocas personas que me conocen las identifican. Es un marco de trascendencia íntimo que llena bastante, que te recuerda que no eres una máquina de gestionar cosas.

Sobre el público al que va dirigido… Es una buena pregunta, sin saber mucho del tema yo me figuro que sí, que va dirigido a un público consciente, consciente de que necesita y quiere poesía, es muy difícil convencer a alguien de que la necesita, entiendo que cada persona debe llegar a esta conclusión por sí sola, pero yo sé que de una forma u otra todo el mundo la busca, porque todo el mundo necesita ver reflejada su existencia. No quisiera ponerme metafísico, pero la cultura y sobretodo la poesía es un antídoto muy eficaz contra la alienación que la globalidad genera. Con los datos en la mano te puedo decir que de mi generación en adelante cada vez la gente es más consciente de que necesita poesía y la necesita cada vez más pura y de mejor calidad. Supongo que tiene que ver con la ausencia de identidades legítimas, pero este tema da para un ensayo profundo, así que lo voy a dejar aquí.

Durante el Covid-19 has llevado a cabo encuentros de poesía a través de las redes sociales como Instagram, ¿crees que esta proyección a través de las redes ha atraído a un público diferente?, y del que ya lo conocía ¿crees que el hecho de facilidad de participación desde casa ha fidelizado en su participación y recomendación?

Bueno, creo que sabes perfectamente que hemos diseñado un modelo de volcado de los encuentros que generalmente llevábamos a cabo en vivo, particularmente al Instagram de Escaparate de Poesía, y que la cosa ha tenido y sigue teniendo bastante eco. De alguna manera era un paso lógico que se ha precipitado con el tema del confinamiento y con el que la gente se ha reflejado muy rápidamente. Poesía actual y realista en casa, hemos tomado las pantallas, sí. Yo no sé si ha atraído a un público diferente, porque tampoco me he parado a clasificar los tipos de personas que se acercan a la poesía y me gusta pensar, quizás ingenuamente, que lo que las une es precisamente la poesía o en cualquier caso la curiosidad cultural. Yo creo que los rasgos de las personas que se acercan a la poesía, si han cambiado ha sido por la experiencia del confinamiento, pero el resto de rasgos me parece que siguen siendo los mismos. Sí que es cierto que con la reclusión en casa es posible que la gente se haya puesto a buscar satisfacer más directamente su necesidad de poesía, supongo que sí. Con esto lo que sí hemos conseguido es conectar directamente, acercarle a la gente la poesía que estaba buscando y mostrarle cómo puede volver a ella cuando quiera, de hecho hemos procurado no generar ninguna clase de estrés cultural y ponérselo fácil tanto a las personas que crean como al público, y creo que lo hemos conseguido.

Respondiendo a la segunda pregunta, claro, gracias a poder participar desde casa hemos podido hacer carteles que hubieran necesitado de mucho más tiempo, recursos y ajustes para poder hacer coincidir al artistado que hemos hecho compartir cartel. Además tengo la suerte de conocer a muchas personas que se dedican a crear que son geniales, y ha sido un gusto poder reunirles a la vez que voy descubriendo gente nueva.

Que haya sido más fácil hacerles coincidir, lo que en un encuentro en vivo se traduciría por tener más y mejores medios, ha facilitado poder llevarlo a cabo. Yo ya sabía esto, pero creo que ahora ha quedado claro para todo el mundo.

¿Qué papel crees que juega la cultura a la hora de crear fidelización en el cliente? Es decir, ¿crees que la comercialización que está potenciando España de su patrimonio conseguirá un aumento de turismo?

            Bueno, cuando una persona busca algo no busca otra cosa que la experiencia que le proporcionará ese algo, todo lo que hay entre medias es poesía, y la experiencia que se vaya o que vayamos a tener dependerá de nuestra cultura, ese es el valor inmanente e inefable de la cultura. Si le diéramos la vuelta a la cuestión, lo que la cultura ofrece es experimentar tu propia vida. No es poco. En este sentido podría decirse que la cultura podría ser no sólo un producto de vanguardia, si no un producto de excelencia, singular o sublime y a la vez completamente normal, accesible y cotidiano para toda la sociedad. Y no es que quiera venderlo, quiero que se reconozca. Y ya no sólo en el mundo del turismo, si no para todos los ámbitos, y, si lo quieres ver así, para todos los mercados. Por eso en el colegio consigues cultura, para poder vivir en el mundo entendiendo lo que pasa y entendiéndote. Después hay que buscarla en otro sitio. ¿Qué papel puede tener la cultura a la hora de fidelizar un cliente? El que sepas darle. Dicho de otro modo, sentirte vivo está estrechamente relacionado con el papel que juegas en tu propia vida, y la cultura y en especial la poesía te ayudan a identificar y desarrollar ese papel. Hace unos meses en un recital de poesía se me acercó una pareja como si nos conociéramos y me pidieron un momento para hablar. Me preguntaron que si me acordaba de ellos, y me comentaron que se conocieron porque les recité un poema, ese día se enamoraron, empezaron a salir, con el tiempo se casaron y ahora iban a tener un hijo. Yo, si no me lo hubieran contado, no habría sabido nunca nada de esto, pero ahí veo reflejado el papel de mi poesía en el mundo, así que, ante la pregunta de cuál es el papel de la poesía en el marco de la fidelización, la respuesta sería: el a priori, el papel en blanco.

«La poesía es patrimonio inmaterial de la humanidad, Poetry Slam incluido»

Sergio Escribano

            Sobre la comercialización del patrimonio que se lleva a cabo en España, bueno, es interesante esta pregunta: Administrativamente hablando sólo se acomete una parte pequeña del patrimonio, pinacotecas, museos, bibliotecas y algunos edificios que ya están al límite de sus posibilidades actuales en lo que a “turismo cosmopolita” se refiere, de hecho habría que revisar algunas cuestiones de estos asuntos por cuestiones que quizás merecerían una entrevista a parte. Pero resulta que un grupo de secciones muy muy importantes del patrimonio está desamparado institucionalmente. Centrarse en ello sí generaría más turismo y además permitiría desbloquear bien el sector, un turismo quizás de normalidad, de gente normal que simplemente quiere tener una vida digna con algunas experiencias, independiente de temporadas, clima y relaciones internacionales que estresantes o estresadas. Me estoy refiriendo al caso concreto de la poesía, aunque sé que hay más. La poesía es patrimonio inmaterial de la humanidad, Poetry Slam incluido, e institucionalmente su espacio está repartido entre varias ramas de la administración, inconexas entre sí y que suponen un laberinto administrativo que precariza aún más el medio en el que se mueve la poesía. Visibilizar el papel que tiene la poesía en la sociedad y su importancia es una labor titánica. Para mí la poesía es un sector en sí mismo. Por otra parte el turismo tal y como lo hemos estado viviendo hasta ahora ha entrado en crisis y debe cambiar si quiere mantenerse, se dice poco porque nadie quiere ver que el 16% del PIB de España se puede ir rápidamente a pique, pero a nadie se le escapa que con el COVID-19 el sector debe poner en marcha cambios drásticos o no se va a poder recuperar. Se ha hablado de que el consumo de cultura y en especial de telecultura puede ir completando ese marco. Esperemos que estos cambios vayan en pos de la ciencia y la cultura, especialmente la democratizada.

Preguntas personales de Pablo Cortina

Además de escribir poesía eres profesor de filosofía. ¿Cuál crees que es el valor de lo que haces para la sociedad?, es decir, ¿para qué dirías que es útil saber de poesía o de filosofía?

El valor de lo que hago para la sociedad lo podéis consultar en la tabla salarial de los profesores de secundaria. Saber de poesía es saber leer sin imponer tus prejuicios al texto, y saber de filosofía es saber preguntar preguntas para las que no hay respuesta. La filosofía es útil para la sociedad como puede serlo un cortacésped para un futbolista.

«Saber de poesía es saber leer sin imponer tus prejuicios al texto»

Pablo Cortina

Como mencionamos en el marco teórico, la fidelización es uno de los principales objetivos que se busca con la proyección, ¿dónde y cómo ubicarías la fidelización en relación con la filosofía?. ¿y con la poesía?, ¿crees que el ser humano necesita esta fidelización?

Pero es que la fidelización, si estoy entendiendo bien el concepto que planteas, no parte del poeta, sino del lector. Yo soy fiel a Inger Christensen porque desde que la leí la necesito, no porque haya ganado un premio o me la esté vendiendo nadie. El ser humano es fiel a los plátanos porque alimentan y se parecen unos a otros. Según dices en la introducción, proyectamos una imagen estereotipada para fidelizar, pero desde mi punto de vista eso es un error. Si vas a estereotiparte, tienes que hacerlo del modo en que se espera que lo hagas. Más nos valdría disfrazarnos de toreros, en ese caso. Si queremos vender cultura no basta con fingir, hay que ser cultos, y eso es un problema educativo, no turístico.

Vives en Madrid pero eres de Asturias, de Avilés concretamente. Este cambio de por sí ya implica un viaje, ¿tuvo algo que ver la cultura en ello?, ¿dirías que compraste un destino al venirte a vivir a Madrid?, ¿cuál es la forma más marcada en la que dirías que la poesía ha fidelizado tu vida?

Yo ya escribía poesía de pequeño, en Avilés, pero hasta que no entré en el Bukowski no tuve lectores (audiencia). En ese sentido Madrid cumplió con su papel aglutinador de personas raras que comparten unos intereses parecidos. La poesía es una manera de pensar previa a las circunstancias laborales, sociales, mercantiles e incluso literarias. Hay mucha gente que es poeta y no escribe, y viceversa.

Escribes desde hace mucho tiempo en un blog que proyecta una idea, me atrevería a decir que abierta, de lo que es para ti una persona que hace poesía; se llama: Soy tan idiota que soy poeta, pero, ¿es ese el papel que proyectan las personas que hacen poesía?, ¿qué proyecta la gente que hace poesía?, ¿qué imagen crees que proyectan al mundo los espacios que hacen poesía?, ¿qué imagen te gustaría que proyectara, sin entrar en la poesía en sí, el contexto de la poesía?

El poeta, como el filósofo, es el que gira la cabeza en la caverna y ve el proyector, sale de la caverna y vuelve a entrar para explicar lo que ha visto a sus semejantes. La diferencia solo es que el filósofo busca y el poeta encuentra. Si personas así generan un contexto será el de la resistencia ante lo establecido, el desenmascaramiento de lo publicitario y lo propagandístico. Será un contexto incómodo para el sistema. Si el sistema está contento contigo es que estás metiendo mucho la pata como poeta. Lo de llevar boina y vivir en una buhardilla es un cliché al que se acerca la gente buscando sexo con tarados.

El título de mi blog quiere quitarle la razón a aquel al que se la da. Si tú crees que un poeta es un idiota se supone que conoces el significado de ambos términos, pero si lo conoces lo creerás de otra manera, en otro sentido del habitual.

Es simple, pero no tanto.

Marco teórico:

Vivimos en el mundo de las imágenes y los estímulos. La pose que hacemos de nosotros mismos respecto al mundo marca el contacto social. Un contacto que a día de hoy está condicionado por la proyección de la idea que somos o queremos ser. Esta puede ser real o ficticia, es decir, creada. Decía Nietzsche que llegamos a ser una parte de lo que proyectamos, y eso es importante. En ese margen, entre lo que proyectamos y lo que queremos ser, es donde se desarrolla toda la maquinaria del marketing. En el primer mundo, ese es el campo del mercado, desde los productos básicos a la elección política, y está lleno de estrategias.

Cuando el producto es España como destino turístico, destaca la estacionalidad del turismo de sol y playa. Un turismo que genera problemas derivados de la alta demanda localizada solamente en un punto temporal y geográfico y en evidente decadencia en el mundo postcoronavirus. Esto es el resultado de la dependencia del producto que ha sido proyectado como caracterizador de nuestro turismo. Sin embargo, ahora hay nuevas necesidades y se precisa un cambio de imagen. En la actualidad se busca un turismo sostenible en el tiempo y rentable económicamente no solo unos meses al año, así frente al turismo de sol y playa, el turismo cultural no entiende de temporadas y se expande por todo el territorio español dando la oportunidad a todas las comunidades de explotar su patrimonio. El turismo cultural es la nueva apuesta de proyección de imagen. Varias personas que trabajan en la materia se han aventurado a decir que, tras el coronavirus, el turismo cultural irá sustituyendo en varias escalas al turismo de masa, y es posible que el sector experimente una nueva revolución.

Así, el interés de cambio de proyección es real -hemos experimentado una primera etapa de digitalización del sector en muy poco tiempo, por ejemplo, se pueden visitar algunos espacios culturales virtualmente o algunos encuentros se han volcado a Internet (links a la visita virtual de Tabacalera y al instagram de Escaparate??), y con este interés por el cambio, el perfil del turista “veraneante” a uno “cosmopolita”.  El perfil cosmopolita es aquel que se interesa por una suma de productos relacionado con un componente cultural o de descubrimiento (museos, rutas entre ciudades, festividades e incluso aprender idiomas) y productos de ocio (gastronomía y comercio). Sumado a esto presenta respeto y consciencia de medio ambiente, volviendo a la idea de turismo sostenible.

El turista cosmopolita, al igual que el consumidor de cultura, elije su destino a través de la imagen que se ha generado de los posibles productos-destino. Esta imagen suele ser con frecuencia estereotipada, es decir, socialmente construida, efímera e inducida en muchas ocasiones para condicionar la decisión de compra. Hay programas publicitarios destinados a generar una imagen exterior de destinos turísticos, por supuesto. La forma en la que se lleva a cabo esta inducción se realiza a través de las redes sociales o la publicidad, pero también del cine y la literatura. En muchas ocasiones creamos tópicos de ciudades a través de lo que nos cuentan las películas. De esto hay ejemplos claros como ocurre con el caso de París o Roma con todo el imaginario que les rodea y que ya existe en el subconsciente de todos los visitantes que se acerquen a estas dos ciudades creando, de esta manera, expectativas a cumplir.

 En este documento tratamos principalmente dos conceptos, la proyección y la fidelización, que son dos de los conceptos principales a la hora de presentar un producto turístico y en los cuales la cultura tiene un peso en auge. Hemos hablado ya de la proyección y de cómo la integración en la idea de vida que quiere una persona está condicionada por sus hábitos culturales -el cine, libros que lee, películas, poemas que le gustan, historias o relatos que forman parte de su vida- y la publicidad, así como por los relatos de los que quiere ser partícipe. Ahora abordamos el concepto de la fidelización, que tiene que ver con los sitios que una persona que viaja vuelve a visitar o recomienda. Para ello debe de haber disfrutado -en el sentido literal de la palabra- de una experiencia. Por ejemplo, haber descubierto su poema favorito en un recital de poesía.

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