Connect with us

La Poesia

Investigaciones sobre Turismo y Cultura 3/3. Turismo diferencial y de vanguardia y la cultura en el caso de la poesía con Ecléctica y Alejandra Martínez de Miguel.

Artículo

Investigaciones sobre Turismo y Cultura 3/3. Turismo diferencial y de vanguardia y la cultura en el caso de la poesía con Ecléctica y Alejandra Martínez de Miguel.

«No creo que el poeta sea un entretenimiento. En tal caso, parte de experiencia.» Alejandra Martínez de Miguel
«Las expectativas son simplemente aproximaciones y es raro que coincidan». Ecléctica

Hay que repensar el mundo en el que vivimos, es algo que se ha hecho más patente durante todo este 2020. Hay que saber si preferimos apostar por el bienestar de toda la sociedad o por que las empresas de nuestro país compitan en una especie de liga imaginaria. Aquí ponemos nuestro grano de arena. Con esta investigación entorno al turismo diferencial y de vanguardia en relación a la cultura y a la poesía finalizamos con la tercera entrega del estudio realizado a través del ensayo y la entrevista, una colaboración entre la Universidad Carlos III y el colectivo Escaparate de Poesía de la que se ha hecho cargo la autora de este trabajo. Hemos puesto sobre la mesa una visión global de la situación por la que está pasando la cultura en su estrecha, pero no tan evidente, relación con el turismo en nuestra sociedad y país, plasmando la realidad y la opinión de diferentes personas y artistas que lo viven día a día para crear una reflexión y consciencia necesaria.

Hemos puesto sobre la mesa una visión global de la situación por la que está pasando la cultura en su estrecha, pero no tan evidente, relación con el turismo

En esta última entrega, para profundizar en el tema de la poesía como complemento dentro del turismo cultural de vanguardia y del papel de la cultura contamos con la colaboración de Ecléctica y Alejandra Martínez de Miguel.

Alejandra Martínez de Miguel es una poeta que representa la vanguardia de la poesía en vivo, fue representante de España en la Cope du Monde de Poetry Slam, sus poemas feministas se hicieron virales y ha publicado un libro que se llama Bailatelo sola. Su poesía destaca por captar la oralidad. Ecléctica es una de las poetas contemporáneas más interesantes. Ganadora de esta temporada de Poetry Slam Lavapiés, estudiante de derecho, extremadamente cruda en sus textos, destaca una conciencia de su situación en el mundo, la sociedad y una sinceridad escénica impresionante.

Preguntas generales de Ecléctica

Con la nueva concepción del turismo de la experiencia, ¿crees que el patrimonio por sí mismo ha perdido valor?

«hasta qué punto es representativa la Puerta del Sol»

Ecléctica

Es una pregunta compleja, pero diría que no por varios motivos. Ante todo, creo que el patrimonio no ha perdido valor, sino que se ha ampliado lo que entendemos por éste. Hace no mucho, primaba la concepción material del patrimonio en la que se enmarcan entre otras, las obras arquitectónicas. Sin embargo, en los últimos años se ha incorporado al concepto de patrimonio lo inmaterial, que incluye, por ejemplo, temas relacionados con el espectáculo o las festividades. En mi opinión, uno de los factores que ha motivado este cambio es la cuestión identitaria que vivimos a nivel global, la búsqueda de una identidad que nos represente nos hace cuestionar lo universal, incluso en cierta medida lo institucional. Tal y como yo lo veo, el patrimonio no escapa a ese cambio, y debido a la carga identitaria que tiene, hay un cuestionamiento de cosas como si el Museo del Prado es un buen exponente del arte en España, o hasta qué punto es representativa la Puerta del Sol, lo que deriva en la búsqueda de realidades alternativas que permitan conocer la ciudad “de verdad”. Ese cuestionamiento de lo auténtico, esa parte de búsqueda de la “verdad” de la ciudad, de hacer partícipe al turista de allí donde viaja, va más allá de una técnica de márketing, que sin duda existe para aprovecharlo económicamente.

Por otro lado, decir que el patrimonio ha perdido valor sería concebir las ciudades o incluso un país, como un todo, donde si algo tiene más interés se lo quita a otro, y viceversa. Esto me parece un error, porque que aumente la fascinación por el enogastroturismo, no significa que la Plaza Mayor vaya a perder importancia, por lo menos en el corto plazo. En mi opinión, la forma de viajar ha cambiado y los turistas ya no pretenden ver una ciudad, sino sentirse parte de ella, por lo que, a parte de ver la Gran Vía querrán tomarse unas tapas donde suelan hacerlo los estudiantes en Madrid al salir de clase, el efecto que tiene esa pretensión ya es otro tema. Lo que quiero decir con esto, es que no creo que el patrimonio haya perdido valor, sino que lo han ganado otros aspectos, pero sin duda, tiene valor en sí mismo.

Por último, para mí, el turismo de la experiencia y patrimonio no son dos campos totalmente separados, al final, cuando visitas un monumento o un museo se trata de una experiencia. Posiblemente, el auge de este tipo de turismo cambiará la forma de visitar el patrimonio, por ejemplo, mediante la teatralización o movidas más dinámicas, pero para mí eso no le resta valor sino que lo acerca a un público más variado y lo hace más accesible. En mi opinión, se trata de un efecto provocado por los cambios que está atravesando la sociedad actual, mi generación es una generación íntimamente ligada a lo audiovisual. Nos hemos acostumbrado a informarnos a través de videos o podcasts, lo que, sin duda, influirá en como concebimos el mundo, y, por tanto, cómo lo descubrimos y nos interesamos por él. 

Sabiendo en qué consiste el turismo de vanguardia, ¿consideras que una ruta por la poesía contemporánea madrileña, por ejemplo, podría cuadrar dentro de este concepto?, ¿te gustaría participar en ella como poeta tal cual está planteada o echas algo en falta?

Sin duda podría encajar dentro de este concepto, al final se trataría de algo “alternativo” que podría mostrarse de cara al resto como un signo identitario madrileño, pero nada más lejos de la realidad, no muchos madrileños ocupan los garitos de poesía, al final, creo que sería un poco espejismo, aunque sin duda interesante.

La cuestión de si me gustaría participar o no dependería de cómo se plantease, si estuviera de acuerdo con cómo se lleva a cabo, creo que podría ser una oportunidad de llegar a más gente pudiendo expresarme en diferentes contextos, lo que sin duda me parece enriquecedor no solo a nivel personal sino a nivel cultural, no por mí, sino por cualquiera que tenga algo que decir. 

Ecléctica durante un Poetry Slam Lavapies

Si se creara un producto turístico cultural con los slams de poesía, ¿crees que la esencia de estos al intentar encuadrarse dentro de los cánones necesarios para convertirse en producto de vanguardia cambiaría? y ¿hasta qué punto eso se puede contemplar si lo que se recibe a cambio es expansión y sostenibilidad en el tiempo de estos encuentros?

Creo que tanto el medio como la mirada externa siempre influyen en lo que ofreces, sea consciente o inconscientemente. Sin ir más lejos, si pones tu opinión en Twitter tienes que adaptarte a un número determinado de caracteres que condiciona que lo que digas ha de ser concreto y llamativo si quieres que tu mensaje llegue a más gente. Lo que quiero decir, es que obviamente el medio condiciona, y si el formato se tuviera que adaptar a determinados cánones, la esencia del slam se deformaría aunque fuera en un porcentaje muy bajo, sin entrar en si me parecería bien o mal, simplemente creo que sucedería.

¿Hasta qué punto se puede contemplar? Depende, de lo que estés dispuesto a ceder y la intención que tengas con los slams. Si pretendes dar un espacio a gente para que tenga un altavoz y se expanda la cultura, un aumento de público supondría un aumento de la voz, pero a qué precio, eso es lo que tienes que tener claro, qué quieres y qué estas dispuesto a dar. En mi opinión, un aumento del público sí, que el aumento del público sea el fin en sí mismo no, porque pierdes de vista dar voz a la gente, que pasa a ser un medio.

Siguiendo con la idea, los productos culturales turísticos de vanguardia en los que se encajaría la poesía están destinado a un perfil concreto: el turista cosmopolita que por definición se manifiesta como una persona culta y formada y, por ende, capaz de apreciar los productos artísticos patrimoniales. ¿Crees que este hecho puede hacer que la poesía y más la poesía oral y estos encuentros se conviertan en una realidad altamente elitista?

«creo que la cultura puede disfrutarla cualquier persona»

Ecléctica

Yo creo que ahí está el problema, en dirigir algo cultural a un público concreto, entiendo que sea así y que a la hora de vender un “¿producto?” tengas que establecer un target, pero me resisto a pensar que alguien que pueda disfrutar de la cultura sea solo alguien culto y formado. ¿Qué es ser culto? ¿Qué es estar formado? Me resisto a pensar que sí porque creo que la cultura puede disfrutarla cualquier persona o, por lo menos yo lo concibo de esa manera, porque para mí la cultura emociona, te hace pensar, reflexionar, reir… y creo que cualquier persona puede disfrutar de ella. Tampoco quiero endiosarla, porque creo que la cultura a veces es algo muy sencillo, se encuentra en las cosas cotidianas, y eso no le quita valor.

Pero sí que creo que podría convertirse en algo muy elitista y exclusivo lo que, en mi opinión sería contraproducente, al final, es algo que nos beneficia a todos, que nos ayuda a comprender el mundo y a nosotros mismos, si cerramos mucho el círculo creo que en parte pierde su razón de ser.

¿Qué entiendes como visión alternativa? En los últimos años este concepto se ha hecho muy popular para barrios como Malasaña. ¿Crees que es una buena contextualización de su realidad? o ¿volvemos de nuevo al error de las etiquetas que se generan al vender un estilo de vida?

Se usa mucho la palabra “alternativo” para referirse a los mismos perros con distinto collar, como diría mi padre. Creo que, lo alternativo es cada vez más pequeño y, sin embargo, cada día se califican como alternativas más cosas. En mi opinión, en los últimos años el eje central o, el mainstream, se ha hecho más grande captando cada vez más realidades que hace años se consideraban marginales, conforme pasa el tiempo es más difícil mantenerse al margen porque el centro se amplía.

Creo que es inevitable poner etiquetas que generen unas expectativas sobre las características de alguien, o sobre un lugar, pero el problema de las etiquetas es que siempre son inexactas. Para mí, el caso de Malasaña no es una buena contextualización por lo que he hablado anteriormente.

Preguntas generales de Alejandra

Con la nueva concepción del turismo de la experiencia, ¿crees que el patrimonio por sí mismo ha perdido valor?

No lo creo, aunque es cierto que el turismo de vanguardia está cobrando más valor últimamente, siento que el Patrimonio de una ciudad, en este caso de Madrid, siempre tendrá un hueco muy importante para los visitantes.  Siendo compatibles ambos.

«el Patrimonio de una ciudad, en este caso de Madrid, siempre tendrá un hueco muy importante para los visitantes»

Alejandra Martínez de Miguel

Sabiendo en qué consiste el turismo de vanguardia, ¿consideras que una ruta por la poesía contemporánea madrileña, por ejemplo, podría cuadrar dentro de este concepto?, ¿te gustaría participar en ella como poeta tal cual está planteada o echas algo en falta?

Podría cuadrar perfectamente y de hecho me encantaría que existiera. Creo que sería una experiencia diferente y muy nutritiva y sin duda me encantaría participar.

Si se creara un producto turístico cultural con los slams de poesía, ¿crees que la esencia de estos al intentar encuadrarse dentro de los cánones necesarios para convertirse en producto de vanguardia cambiaría? y ¿hasta qué punto eso se puede contemplar si lo que se recibe a cambio es expansión y sostenibilidad en el tiempo de estos encuentros?

No creo que cambiase en absoluto. El slam tal y como funciona no se modifica por un canon. Cambia el espacio o el público, pero siempre es genuino y su estructura funciona. 

Siguiendo con la idea, los productos culturales turísticos de vanguardia en los que se encajaría la poesía están destinado a un perfil concreto: el turista cosmopolita que por definición se manifiesta como una persona culta y formada y, por ende, capaz de apreciar los productos artísticos patrimoniales. ¿Crees que este hecho puede hacer que la poesía y más la poesía oral y estos encuentros se conviertan en una realidad altamente elitistas?

No lo creo. El slam y la poesía oral están enfocadas o tal y como yo lo siento a un público de calle. No creo que sea elitista. El público crece y cambia, los precios son populares. No me gustaría que por entrar en un circuito turístico esto cambiase.

¿Qué entiendes como visión alternativa? En los últimos años este concepto se ha hecho muy popular para barrios como Malasaña. ¿Crees que es una buena contextualización de su realidad? o ¿volvemos de nuevo al error de las etiquetas que se generan al vender un estilo de vida?

Creo que caemos de nuevo en ese error.

Preguntas personales de Ecléctica

Dentro de tu producción poética destaca la crudeza con los que tratas los temas de tus textos, de esta manera haciendo referencia a la forma de tratar las diferentes realidades, ¿qué opinión te merece la estrategia de adherir nuevos adjetivos a los conceptos que ya existían?,

Bueno, yo creo que el lenguaje simplemente evoluciona, y que una realidad se nombre de manera diferente envía un mensaje. No es lo mismo referirse a un conocido como colega o amigo, soy consciente de que no significan lo mismo, pero suponiendo que para una persona la variación fuera mínima, el hecho de elegir una u otra tiene un significado determinado. Creo que resignificar las cosas a partir de nombrar el mismo concepto con adjetivos diferentes es parte del proceso de cambio que vive cualquier sociedad. Dependiendo de si ese concepto sufre una resignificación positiva, negativa, el lugar donde se resignifique… tendrá un matiz u otro.

Alejandra Martínez de Miguel. Foto: Marta Mas Girones

Enlazando con la anterior. La idea de adherir nuevas visiones a las realidades existentes ¿crea expectativas que luego no se cumplen?

Al final prácticamente cualquier cosa genera expectativas, por lo que adherir nuevas visiones a realidades existentes no se queda al margen. Supongo que cuando haces algo nuevo, genera no solo un efecto, deseado o no, sino que también genera unas expectativas, que, por suerte o por desgracia nunca se cumplen. Las expectativas son simplemente aproximaciones y es raro que coincidan, normalmente te pasas o no llegas, pero nunca te quedas justo en el punto exacto.

«Las expectativas son simplemente aproximaciones y es raro que coincidan»

Ecléctica

Siguiendo con el lenguaje y el poder de este en el marketing, ¿qué nombre crees que podría referenciar y hacer justicia a un itinerario que mezclara una red de slams y al turismo?

Cualquier cosa que no llevara en el título la palabra “poesía” jaja. Tengo la sensación de que, en general, la poesía se concibe como algo muy unitario y aburrido, algo ajeno a la cotidianidad o a cualquier persona del siglo XXI. Cuando hablas a alguien de poesía lo primero que se le viene a la cabeza son los poemas que daba en el cole, autores que tenía que memorizar, y clases en las que un profesor habla y tú copias, eso no le hace ningún favor a la poesía. Te pongo un ejemplo, la primera vez que les digo a mis amigos de ir a un slam recibí risas, mezclado con asombro y caras de ¿por qué nos haces esto? ¿Cómo vamos a pasárnoslo bien en una movida de esas de poetas? El caso es que les sorprendió, digamos que vinieron por la cerveza y se quedaron por la poesía. Simplemente no se lo esperaban, supongo que les chocó no ver a alguien en mallas recitando con una calavera sobre lo absolutamente trágica que es la vida. No digo que esos temas no tengan cabida, no sean interesantes o no los disfrute, simplemente creo que no son los únicos y la gente asocia la poesía con aburrimiento. Volviendo a la pregunta, pero relacionado con lo que he dicho antes, podría ser algo así como voces al ritmo madrileño o  un micro y 12 gatos, algo que dejase entrever lo que es, pero que dejase espacio a la imaginación, estoy segura de que sorprendería, y quien sabe si tras una cerveza, se quedarían por la poesía.

Unida a la proyección sostenible y de calidad del turismo cultural aparece la intención de la creación de un turismo de vanguardia en el que inevitablemente se encuentra el papel del patrimonio y la experiencia. Ya no solo se vende la fachada de un monumento, sino que este monumento tiene que ir unido a una vivencia que te cambiará la perspectiva vital y te sumará cultural y experienciativamente. Esto entra en la nueva imagen que se desea dar del turismo español cultural para diferenciarse y posicionarse en el mercado.

Preguntas personales de Alejandra:

Como poeta partícipe de los Slams, ¿qué opinas de la concepción del poeta como entretenimiento de la experiencia de visitar una librería, por ejemplo?

No creo que el poeta sea un entretenimiento. En tal caso, parte de experiencia.

Si se creara una ruta de poesía contemporánea madrileña, ¿cómo crees que debería ser? Tu obra destaca por la búsqueda de la oralidad, así como los temas relacionados con el feminismo, así como ironías cotidianas, y además eres actriz. ¿Crees la posibilidad de idear un proyecto de unión y unificación de estos proyectos además de ser a nivel turísticos podría ser viable llevarlo al ámbito educativo y didáctico?

«No creo que el poeta sea un entretenimiento. En tal caso, parte de experiencia.»

Alejandra Martínez de Miguel

Creo que debería ser diverso. Incluir presentaciones de libros, micros abiertos, slams, muestras de spoken word, talleres abiertos… y sí, creo en la posibilidad de esta unión. Al final sería como programar un festival cerrado repetible en el tiempo.  La poesía ya está llegando al ámbito educativo así que encajaría perfectamente.

Marco teórico

Hablamos de ideas de estrategias de marketing que van dirigidas a un público cosmopolita, es decir un comprador de calidad al que no le importa pagar un precio alto por consumir un producto diferente y exclusivo. Para dar ese servicio se escoge el imaginario cultural español y se buscan espacios para agradar estas expectativas. Así, aparecen nuevos destinos dentro de la misma ciudad, lugares que se reinventan para generar una imagen vanguardista, la idea de dar a conocer “lo que no se conocía”, poner en alza la parte revolucionaria de un espacio costumbrista y hacer sentir al visitante que su experiencia en ese lugar es suya, darle el protagonismo de la historia. La idea de hacer una estrategia destinada al consumidor y no al producto. Así aparecen en las ciudades, pongamos como ejemplo Madrid, “museos con encanto” ir al Prado parece que ya está muy visto, ahora se promociona el Sorolla o el Museo del Romanticismo, “parques y jardines diferentes a El Retiro” ya que al parque por antonomasia madrileño va todo el mundo, “miradores alternativos” o “restaurantes y terrazas diferentes”. Todo ello aparece en la sección del turismo de Madrid de la página web http://www.uniquespain.travel/cosmopolita/es/. En la que la ciudad se define como “cultura y ocio a todas horas” eslogan en el que vemos el doble juego de la unión entre estos dos conceptos: conseguir que la cultura, el arte o la historia formen parte de un plan divertido y experimental. Así en el mundo del patrimonio artístico más contemporáneo se crean actividades turísticas como rutas urbanas por el arte callejero, itinerario por las diferentes galerías de arte, la unión de las librerías del barrio de las letras y la gastronomía madrileña… Todo ello planes turísticos que se ofertan y venden como visitas de vanguardia. Visitas que le dan a la ciudad de Madrid, en este caso, una visión y proyección alternativa, diferente, pero también intelectual y exclusiva. Solo pueden disfrutar de esta visión de la capital unos pocos, es decir, aquellos que puedan “entenderlo”, “valorarlo” y pagarlo.

De esta manera, dentro del turismo de vanguardia por el que está apostando España dentro de su oferta cultural la poesía puede suponer un factor de acompañamiento dentro del producto “literatura”, es decir, recitales de poesía en vivo en bares o librerías, presentaciones de poemarios… Entrando de esta manera en juego la venta de este tipo de arte dentro del turismo de vanguardia. La venta de un poeta recitando su obra en directo como experiencia, ya no se da la obra en sí, primaría haber asistido al encuentro entiendas o no, y si además a esto le sumas unas bandejas de canapés de comida “tradicional” en la ruta de librerías con poesía en vivo tienes el producto turístico cultural artístico vanguardista perfecto para tu paquete de itinerario por el pongamos “Madrid en verso”.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in Artículo

To Top