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La Poesia

Entrevista a Lanera

Entrevista

Entrevista a Lanera

Hemos vivido una situación inédita últimamente y esto tiene muchas implicaciones en el mundo de la cultura, desde el día a día, la situación económica de la mayoría y varios dramas personales al ya palpable cambio de cánon. La última vez que hubo una circunstancia semejante en Occidente, surgió el Expresionismo, así que hemos decidido documentar estas circunstancias de primera mano a través de vari*s artistas a l*s que les hacemos una serie de preguntas.

1. ¿Ha cambiado tu forma de vestir últimamente? ¿Dónde estás? ¿Qué llevas puesto?

El armario de mi piso sigue blanco e impoluto, en la misma pared gris con la misma bolsita de antiacaros que venía de serie, y quizás esté más ordenado que nunca, con más ropa de lo habitual colgando en sus respectivas perchas, más calcetines enrollados en el cajón y las mismas maletas de siempre vacías en el altillo.

Dicen que nos vestimos según nuestro humor, supongo que la que ha cambiado soy yo.

Ahora me visto de chándal cuando voy a hacer deporte, porque me ayuda a reducir la ansiedad, aunque hacer deporte, por lo general, me ha dado siempre ansiedad. Le he estado dando vueltas a si tirar o no tirar las medias y las sandalias, por ahora creo que no las voy a necesitar, y mirarlas también me pone ansiosa. Otro cambio, consciente, es que he guardado los vaqueros en el mismo estante que los abrigos, para que se den apoyo moral.

Con motivo de esta entrevista, me he embutido en un vestido de fiesta, que mañana mismo pienso quemar. Es el rojo vino que me puse en Noche Vieja, marca atemporal.


2. ¿Cómo viviste el principio de la declaración del Estado de Alarma?

La noche del día 13, tras advertir con muy mala educación a mis adolescentes vecinos que dejaran de rapear bajo mi balcón y se fueran a sus acogedores hogares, estaba a punto de acostarme, mi madre ya dormía, pero alguien me interrumpió el sueño.

Era un voyeur de caballos dijo, le comenté que no estaba asustada, que me gustaba estar en soledad, entonces me desveló una verdad entonces inimaginable, que si en Wuhan pasaron 45 días, aquí serían más. Gracias a esa revelación, he apostado dinero a que serán entre 55 y 65 días, por ahora voy ganando.


3. ¿Qué es lo más llamativo que recuerdas de este proceso, lo que más te haya llamado la atención, lo más visual?

Recuerdo los gritos de mi vecina Loli de 86 años en el rellano del edificio, se había quedado sin luz, estaba desesperada, y nadie abría las puertas de sus casas. Se intuían las respiraciones entrecortadas tras las mirillas mientras ella golpeaba el ascensor con el andador, en un arranque de una emoción indefinible, llamó a todos los telefonillos y dijo uno por uno: ¡Si no me ha matado la crueldad de este mundo en tantas oportunidades como ha venido a joderme, un virus a mí me resbala!

4. Imaginemos que el virus se ha enviado desde el futuro por un grupúsculo de humanos supervivientes más desarrollados en algunos ámbitos científicos con el objetivo posible de prevenir el contexto del cambio climático. ¿Cómo desarrollarías este escenario literario?

Abraham y Sara un matrimonio de avanzada edad, sin hijos, habían estado juntos por más de tres décadas. Una mañana, montaban su tienda al alba en el desierto de Beerseba, cuando en el horizonte se divisó la figura distorsionada de tres hombres vestidos de blanco, unas máscaras azules les cubrían los rostros, ocultando la identidad de los forasteros. Uno de ellos les pidió tomar asiento, habían venido de muy lejos, de otros tiempos donde se estaba viviendo la destrucción progresiva del mundo. Su visita se debía a que tenían conocimiento de que Sara deseaba engendrar una criatura, a su edad parecía imposible, sin embargo ellos conocían las ciencias avanzadas y podían intervenirla con técnicas de reproducción asistida para conseguir que la mujer quedase en cinta. Le advirtieron que la estirpe humana sería la principal causante de la desolación futura, Sara emocionada con su posible embarazo no quería creerlo, pero Abraham había soñado con un cielo agujereado y un denso viento gris. El matrimonio preguntó que podían hacer para evitar la muerte de la Tierra, muchos eran los acontecimientos que debían ocurrir sopesaron los hombres enmascarados, para que prospere el transcurso de la vida. Para frenar el cambio climático, idearon un plan secreto que destronaría a la humanidad de su corona de seres sobre poderosos, y ellos eran esenciales en el cumplimiento de dicho destino. Si estaban de acuerdo les darían la tan esperada descendencia, sólo habrían de sellar el pacto. Abraham y Sara, aceptaron. Los forasteros pidieron a ambos que escupieran en las palmas de sus manos y con palillos acolchados se llevaron las muestras en sus alforjas, directas a un mañana impredecible.


5. ¿Cuál ha sido para ti la principal diferencia con “la normalidad”?

No tener que volver a apagar la alarma a las 05:00 de la mañana, y dejar de leer comentarios de los que provocan úlceras en cierto grupo de mensajería, por cortesía de mi despido. La verdad es que llevaba una vida cargada de estrés, y ese estrés no ha desaparecido en este confinamiento, pero ahora tengo tiempo para atenderlo. He llorado mirándome al espejo, me he dado cuenta de mi don innato para hacer reír a mis sobrinos a través de una pantalla, me he frustrado hablando del futuro con mis amigos, y cuando creo que avanzo, enciendo la tele y cálculo los segundos que tardaría en detenerse mi corazón si salto desde la terraza. Tengo tiempo para todo, el otro día vi un documental sobre la trata de mujeres en Katmandú, y me sentí patética por compadecerme de mí misma.

6. ¿Cómo has vivido dentro del ámbito cultural el confinamiento?

Con la duda permanente de si realmente pertenezco o si me identifico con dicho ámbito. Durante estos cuarentaitantos días he leído y escuchado a reconocidas figuras del ámbito cultural darse importancia, o por el contrario restarle valor a su labor dentro de la sociedad en el desarrollo de la pandemia del Covid-19, que dicen que es una crisis sanitaria pero quizás sea mucho más que eso. Me he dado cuenta de que el ámbito de la cultura representa un abanico muy variado de opiniones, y como Zola me entran ganas de acusar con el dedo índice y con el medio, a todos los que la menosprecian o hacen de ella un instrumento vacío. La cultura es necesaria en tiempos de crisis, porque la cultura es el respirador metafórico de las emociones, nos da el aliento para expresar quiénes somos, tanto como individuos como sociedad, y cómo nos sentimos. Tiene un poder transformador al que todos podemos contribuir y del que nos beneficiamos todos, y me atrevo a decir que en estos momentos son muchos quienes están haciendo un uso interesado de ella, y pocos los que la están protegiendo.


7. ¿Cuáles crees que serán los principales desafíos culturales después del confinamiento? ¿Y los tuyos?

El desafío, en mi opinión, está en dar a la cultura su correspondiente valor en el tejido social, como una necesidad tanto colectiva como individual para afrontar los hechos que están ocurriendo y el futuro que queremos construir.

Personalmente, mi reto particular con respecto a la cultura es replantearme mi posición dentro de la misma como persona que se nutre de ella, pensar en las maneras en la que poder cooperar para darle el estatus que considero que debería adquirir. Y como miembro incipiente, léase artista, ser partícipe tanto con mis proyectos de creación como con las iniciativas que se fomenten en este sentido, apoyando el sustento de la cultura en la medida de mis posibilidades.


8. ¿Crees que habrá cambios en los contenidos y en las formas? ¿Cuáles?

Sinceramente, creo que el arte va a potenciar su tendencia totalizadora e interdisciplinar, con artistas que se conecten entre sí para dar lugar a proyectos que aglutinen diversas fórmulas configurando obras cada vez más colectivas. En este sentido, pienso que quizás el aislamiento nos una.

Eso con respecto a la forma, en cuanto al contenido, los temas universales que siempre han estado presentes en el arte y que en este caso pueden predominar, probablemente se orienten hacia las reflexiones sobre la muerte, que tanto hemos estado evadiendo desde hace tiempo. También me parece interesante oír hablar de que esto parece una película, puede que proliferen obras sobre la ficcionalización de la realidad.


9. ¿Qué crees que habría que cambiar en el marco de esta crisis para que el sector prospere?

Creo que debería erradicarse de una vez por todas el uso propagandístico del arte. Esa emancipación y empoderamiento del arte me parece un paso clave para prosperar. Considero fundamental que revaloricemos la cultura como un recurso de necesidad para los seres humanos, y que deje de utilizarse de manera perniciosa por parte de las esferas de poder que tratan de someterlo y convertirlo en producto de consumo e instrumento de manipulación.

1 Comment

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  1. Sergio Escribano

    24 abril, 2020 at 8:06 pm

    Like 🙂

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