Connect with us

La Poesia

Entrevista sobre el confinamiento a Sergio Escribano

Entrevista

Entrevista sobre el confinamiento a Sergio Escribano

Hemos vivido una situación inédita últimamente y esto tiene muchas implicaciones en el mundo de la cultura, desde el día a día, la situación económica de la mayoría y varios dramas personales al ya palpable cambio de cánon. La última vez que hubo una circunstancia semejante en Occidente, surgió el Expresionismo, así que hemos decidido documentar estas circunstancias de primera mano a través de vari*s artistas a l*s que les hacemos una serie de preguntas.


1. ¿Ha cambiado tu forma de vestir últimamente? ¿Dónde estás? ¿Qué llevas puesto?

Desde que mi ex y yo lo dejamos, vivo entre casa de mis padres y una especie de gira infinita. Ahora sólo estoy en casa de mis padres, está en Hoyo de Manzanares, es la primera montaña que ves, ahora que no hay contaminación, al Noroeste de Madrid. Paso la mayor parte del tiempo con mi gata, Gatuza, de color negro, que es muy inteligente y muy buena, tenemos nuestro propio lenguaje y jugamos mucho.

Suelo lleva lo mismo que llevo siempre cuando estoy en casa, pantalón de chandal y camiseta de Poetry Slam Sur.


2. ¿Cómo viviste el principio de la declaración del Estado de Alarma?

Puede que suene dulzón o egoísta, pero con alivio, y lo explico: viajo mucho, estoy siempre en ciudades diferentes haciendo Poetry Slam u otras cosas relacionadas con la poesía, y cuando no estoy de viaje tengo muchísimo trabajo que nunca me da tiempo de terminar. Ha sido un golpe maestro para poner al día mis papeles y establecer un orden de trabajo menos agotador; esto en el primer plano íntimo. En el plano público hice el proceso de cancelación de dos encuentros inmediatos que tenía en Granada, evalué la situación y puse en marcha un proceso de telematización de la actividad, que much*s habéis seguido, conocí gente nueva en éste proceso, eso me gustó; puse en orden una serie de prioridades colectivas y atendí desde los puntos de vista que me interesan el desarrollo de los acontecimientos. Luego he ido aprendiendo bastantes cosas a través de los días: cosas sobre el estrés cultural, principalmente, pero de todo un poco. También he jugado con la guitarra, he leído y he escrito varios poemas. Y más cosas. Lo primero que hice, recuerdo, en lo íntimo, fue instalar el Age of Empires 2 en el ordenador. Hacía más de 15 años que no jugaba y me gustó bastante volver a hacerlo, me trajo buenos recuerdos, aquí, en casa de mis padres. Después de ganar a la máquina arrasándola en diferentes modalidades lo quité, y sólo he vuelto a jugar a juegos online con más gente, en concreto uno de dibujar palabras y que los demás adivinen qué se ha dibujado, me lo pasé bien.

Suerte a gramo

Publicada por Sergio Escribano en Lunes, 16 de marzo de 2020


3. ¿Qué es lo más llamativo que recuerdas de este proceso, lo que más te haya llamado la atención, lo más visual?

Que por lo menos una buena mayoría de los seres humanos hemos empezado a dejar de ser monos con un teléfono móvil (con todo el respeto hacia los monos) y, exceptuando una serie de personajes con síndrome de trol, estamos asimilando las nuevas interfaces de nuestra sociedad bastante bien, aprendiendo a través de ellas y apoyando este lapso de los cuerpos con la tecnología; esto lo más llamativo en plan contextual. En plan particular me ha llamado mucho la atención que se confirmen toda una serie de predicciones ciberpunk y en un espacio más público lo ciega que está la gente con los grupos que acaparan el poder de representación de la cultura. También en el espacio público, esto ya lo había notado, pero me ha parecido especialmente llamativo el desarrollo que la política, en los tiempo que vivimos, para sobrevivir, ha usurpado espacios al arte y se ha convertido en una especie de Gran Hermano público, del que tú eres partícipe siguiéndoles el rollo o dejando de hacerlo. La política ya no es el arte de llevar a cabo la trascendencia social de forma organizada, es un espectáculo sobre lo trascendental de la sociedad, y esto no me gusta casi nada, aunque tiene cierto punch televisivo.

Lo más visual que he visto lo ví uno de los primero días que nevó. Vivo en frente de un prado en el que hay un potrillo, dos yeguas y un caballo blanco, y empezó a nevar con fuerza todo el día, y fue cuajando. En el prado los caballos jugaban todo el tiempo bajo la nieve, pero en la parte de la calle y de la acera, la nieve se quedó impoluta, sin ni una sola pisada hasta el día siguiente; nunca había visto nada así. Otro día también vi algo nuevo, se fue la luz y los teléfonos se quedaron sin cobertura, se fue la luz excepto en mi calle, no sé por qué se quedaron encendidas dos farolas, las únicas luces que se podían ver, junto a las estrellas.


4. Imaginemos que el virus se ha enviado desde el futuro por un grupúsculo de humanos supervivientes más desarrollados en algunos ámbitos científicos con el objetivo posible de prevenir el contexto del cambio climático. ¿Cómo desarrollarías este escenario literario?

Supongo que la protagonista sería mi hija, que todavía no existe. Que vendría del futuro con el pretexto del virus tras muchísimo trabajo y aventuras. No es fácil viajar en el tiempo, requiere que una gran cantidad de cuestiones estén resueltas, y más en el mundo al que vamos. El caso es que viajaría ella desde el futuro, haría lo del virus para justificar el viaje, pero ya se quedaría por aquí haciendo sus cosas, y eso sería lo interesante, qué merece la pena hacer ahora que no se va a poder hacer en el futuro. Lo del virus es lo de menos, eso era el precio del billete.

5. Cuál ha sido para ti la principal diferencia con “la normalidad”?

Que he descansado. Esto en el plano íntimo y me parece que es muy importante. Dice Bifo Berardi que estamos, que estábamos, en un mundo donde el estrés y la competencia, una palabra muy bien elegida; vuelvo a empezar: Hace unos días el filósofo italiano Bifo Berarde dijo que venimos de un mundo en el que el estrés y la competencia domina los cuerpos y la vida, tensando el funcionamiento sistémico de la realidad. También Robe, el de Extremoduro, sacó hace pocos días una canción en la que habla de que parece que todo se ha detenido y lo que antes nos quitaba la vida ya no importa. Estoy de acuerdo con los dos. En este sentido la principal diferencia con la normalidad es que algunas de estas dinámicas globales que ponen todo el tiempo a la vida contra las cuerdas, se han disuelto. No se han disuelto por completo y algunas han sabido refugiarse en Internet, por ejemplo, el estrés cultural se ha hecho mucho más visible estos días, pero algo es algo.

Volviendo al plano íntimo, supongo que el principal cambio ha sido tener más de tres días seguidos para dedicárselo a mis cosas, y notar lo bien que sienta.

Estoy participando con este poema en la Final de Poetry Slam Coronavirus. Para ver los poemas que aprticipan y votar hay que entrar en la página de Instagram de @escaparatedepoesia 🙂

Publicada por Sergio Escribano en Sábado, 21 de marzo de 2020

6. ¿Cómo has vivido dentro del ámbito cultural el confinamiento?

Lo he vivido por lo menos a tres niveles diferentes, vamos de grande a pequeño. En la escala pública, he visto que la cantidad de eventos y encuentros que se han cancelado ha sido enorme, también he visto que a la hora de movilizarnos para arreglar los problemas económicos derivados de esta cuestión han prevalecido el inmediatismo y lamentablemente el interés por hacer prevalecer la enorme y lamentable precariedad del sector, que beneficia a entre pocas y ninguna persona, y que además se han tomado de forma hostil el hecho de visibilizar esta situación. Actualmente la capacidad de representación del sector cultural está repartida entre muy pocas voces, y esto tiene un nombre: lobbies, les guste o no; a todas luces hace falta un cambio estructural, y precísamente esta es la mejor oportunidad para llevarlo a cabo. No hace falta mucho dinero para regular la figura pública de las personas trabajadoras de la cultura y este sentido se ha desarrollado éste Change. No es sólo una cuestión urgente de rescate de todas las personas que se han quedado sin poder trabajar por el virus, es también el primer cambio necesario para llevar a cabo una serie de medidas coherentes y constructivas de reactivación que supone un 2% de la economía del Estado y que puede llegar a significar dentro de poco un porcentaje mucho mayor si se hace bien, o mucho menos si se hace mal. Se ha puesto de relieve que el modelo actual no funciona para la mayoría, algo parecido a lo que pasa con la sanidad, y que hace falta cambiarlo ya, y que no va a haber mejor oportunidad que ésta.

En el ámbito colectivo, he vivido en primera persona el volcado a la red de poesía. En concreto, he puesto en marcha los Poetry Slam con más seguimiento que jamás he visto, he llevado a cabo Escaparates de Poesía en Internet con carteles impensables en vivo con los medios que tenemos ahora mismo y he desarrollado un modelo de participación contínua que está trayendo unos formatos y unos poemas deliciosos. Hemos conseguido que Escaparate de Poesía sea de alguna manera la punta de lanza del modelo de democratización de la poesía en la red, así que, al menos en este marco estoy tranquilo y orgulloso. Además hemos sido los primeros en reivindicar ajustes en el sector, medidas (desde dentro de las programaciones) contra el estrés cultural, los primeros en reivindicar desde la cultura una gestión coherente de esta crisis y l*s autor*s del primer apagón cultural que ha habido durante el confinamiento, aunque lo hiciéramos de forma simbólica y sólo dentro de nuestro marco.

En el ámbito privado me he organizado varios proyectos, literarios y con otro tipo de proyecciones, y he escrito a gusto. Estoy saboreando mi propio trabajo, no es normal estar a gusto con eso, es un placer grande que si se suma al de la incertidumbre me hace -aunque sea muy egoísta- desear que la cuarentena no se termine.

También estoy jugando a romper algunos de los paradigmas de la cultura contemporánea, como por ejemplo con esta entrevista reproducida en serie, para decirlo suave, nos hemos cargado el paradigma de aura genuina de Walter Benjamin, para sustituirlo por un aura colectiva. Puedes verlas aquí.



7. ¿Cuáles crees que serán los principales desafíos culturales después del confinamiento? ¿Y los tuyos?

Creo que yo no tengo desafíos, si no hojas de ruta.

Sobre los desafíos culturales, entiendo que se trata de los desafíos que vivirá o afrontará la cultura en un sentido acorde con lo que significa esto en el imaginario colectivo. Pero no está de más, supongo, un poco de teoría: Para mí cultura es todo lo que dignifica. Entonces, ¿cuáles van a ser sus desafíos? El principal va a ser democratizarse. En todos los sentidos, empezando por romper la etiqueta marginal con la que luce en la sociedad, para eso medidas como las del Change son primordiales, que cuando alguien diga que quiere ser artista o desarrollar cualquier labor relacionada con el mundo de la cultura, sea algo digno y aceptable sin ningún tipo de problema, igual que ser panadero, arquitecto, abogado o florista. No puede seguir siendo el privilegio de unos pocos ni un desierto inmenso que cruzar. En este ámbito público, ese es el único desafío. Inyectar dinero en créditos blandos, habilitar ayudas para paliar pérdidas de las empresas, o cosas así no es ningún desafío.

Por otra parte también es un desafío grande que a partir de ahora todas las subvenciones que se habiliten se lleven a cabo a través del modelo de ventanilla abierta, en vez de en modelo de concurrencia competitiva; es la única forma de democratizarlas y evitar que se acaparen. Y para esto es esencial que se ponga ya en marcha el modelo de entidad de persona trabajadora de la cultura que está descrita en el Change.



8. ¿Crees que habrá cambios en los contenidos y en las formas? ¿Cuáles?

Sí, y prefiero no decir cuáles hasta que no se democratice el sector. De todos modos la cultura siempre está cambiando, quizás el que mejor lo explica sea Nietzsche, y el que mejor lo muestra Deleuze.

9. ¿Qué crees que habría que cambiar en el marco de esta crisis para que el sector prospere?

1. Figura de la persona trabajadora de la cultura.

2. Promover espacios que ofrezcan cultura sostenible como Tabacalera.

3. Cambiar el modelo de financiación de la cultura hacia uno de ventanilla abierta.

4. Repensar el significado práctico de cultura sostenible.

5. Asumir que la cultura debe y va a ir sustituyendo al turismo.

6. Prepararnos con coherencia para el punto 5.

8. Formar y preparar una amplia red de apoyo dentro del sistema de la Seguridad Social para poder llevar a cabo de forma ordenada y en modo hoja de ruta el proceso de cambio.


Muchas gracias, ha sido un placer 🙂

Poeta y filósofo, redactor en la-poesia.es, campeón de Poetry Slam Málaga 2017 y del I Poetry Slam Intenazionale (Lecce). Ha publicado Para ti la razón para mí la belleza, La Plaga y Restos de un mapa. Fundador del Escaparate de Poesía, el Versódromo, Poetry Slam Cádiz, Poetry Slam Móstoles, Poetry Slam Lavapiés, Poetry Slam Sur y Ediciones Trasnochadas. Expresentador de Poesía en su Tinta. Facedor de más movidas. Sálvame Deleuze.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in Entrevista

To Top