Connect with us

La Poesia

Poesía campo a traviesa

https://soundcloud.com/luillykarmona/el-juego-mp3

Entrevista

Poesía campo a traviesa

Luis Carmona se muestra crítico con la cuarentena, apuesta por el arte a donación voluntaria y enfrenta su segunda multa con la guardia civil

1. ¿Ha cambiado tu forma de vestir últimamente? ¿Dónde estás? ¿Qué llevas puesto?

Estoy en un pueblo de la Sierra de Gredos, llevo un ponchito mexicano blanco y negro, un chaleco de cáñamo que compré en un mercado de Benarés violeta, un pantalón verde hecho por una valenciana muy maja y un calcetín de cada color. Lo único que ha variado en mi vestimenta ha sido la frecuencia de su lavado.

2. ¿Cómo viviste el principio de la declaración del Estado de Alarma?

Conduje desde el pueblo hasta Torrejón para sacar a mi expareja del epicentro de la paranoia. Atravesé los dos anillos infernales más externos (M-50, M-40) y finalmente me quedé aquella noche allí. Los padres de mi ex me saludaron desde la habitación por miedo al contagio. En aquel momento me tragaba toda esa paranoia sin rechistar.


3. ¿Qué es lo más llamativo que recuerdas de este proceso, lo que más te haya llamado la atención, lo más visual?

El ambiente ciberpunk, con la gente paseándose con mascarillas y guantes de látex. Sin rostro ni conversaciones. El cajero del supermercado frotándose los guantes con alcohol como un usurero del siglo XIV después de tocar cada billete, los castores paseando junto al río, puercoespines cortando la carretera, las bandadas de pájaros en los caminos prohibidos de la montaña…

4. Imaginemos que el virus se ha enviado desde el futuro por un grupúsculo de humanos supervivientes más desarrollados en algunos ámbitos científicos con el objetivo posible de prevenir el contexto del cambio climático. ¿Cómo desarrollarías este escenario literario?

El virus contagiaría a Klein, uno de los viajeros temporales, para darse cuenta de que a su vuelta al futuro, muchos de sus amigos y familiares ni siquiera llegaron a nacer. (A los cuales nadie echa de menos excepto él).
Afortunadamente, se tomaría un MMS y se le pasaría el coronavirus a las 24 horas, y su reingreso a la comuna Harmony, se efectuaría con normalidad. (si no fuera porque su hija Freya se ha quedado embarazada del gilipollas de su primo, que le ha preguntado si no le importaría cambiarle su cuarto para vivir con ella y su futuro retoño/a.) Le dice que sí, a cambio de que se encargue de los deshollinadores del aparato de ventilación esta semana, pero como ya no hacen falta, pues el aire ha vuelto a ser puro, se queda con el cuarto individual, haciendo el primo.


5. ¿Cuál ha sido para ti la principal diferencia con “la normalidad”?

He tenido tiempo para sentir bien profundo, echarle una ojeada a mi egoísmo, decidir tomar cartas en el asunto. Llorar cosas antiguas, incinerarlas. Hacer de maqui por los montes, relacionándome con ellos campo a traviesa. He llorado, he cantado, me he indignado. He experimentado la disonancia cognitiva (rechazo de una realidad demasiado desagradable) y he decidido investigar por mi cuenta dándome cuenta de que esos cabrones están contra las cuerdas. Por eso sacan la artillería biológica, que no es eficaz para afectar significativamente al 95% de la población restante, así pues, sin juicio, arresto domiciliario.

¿A quién aplauden?


7. ¿Cuáles crees que serán los principales desafíos culturales después del confinamiento? ¿Y los tuyos?

Vivir de la cultura siempre ha sido un arte. Tal vez con la renta básica sea más fácil, pero ojo con las comodidades, porque matan a los artistas.
Solo es posible la inspiración sacando a las musas de los cajones, compartiéndolo todo y gratis. Creo que también esto es una oportunidad para trascender el capitalismo.

8. ¿Crees que habrá cambios en los contenidos y en las formas? ¿Cuáles?

Ojalá no sea un contenido todavía más deshumanidado y estéticista. Ahora más que nunca hacen falta chamanes. Artistas que sanan a la gente, que les empoderen, que les pongan pinceles en las manos, sprays, libros en blanco y les acompañen. Que salgan los artivistas de sus trincheras de papel y se llenen de tierra las manos, que cuelguen sus casas de los árboles etc.


9. ¿Qué crees que habría que cambiar en el marco de esta crisis para que el sector prospere?

Dejar de mirar el arte como una actividad económica, para lo cual, los artistas han de estar liberados. Así nos aseguramos un arte independiente, catarsis de lo inefable, de lo latente de la sociedad.
Pero que ello implique una liberación económica total de su trabajo, que sea casi gratis (a donación voluntaria) y que sean labores artesanales, no vale solo con la inspiración. Que no vaya dirigido a masas indeferenciadas, sino que sean poemas personales, cuadros para las casas de la gente, cortos por encargo. Largometrajes vecinales etc.

Ámate primero. Baila con tu reflejo observando los juicios hasta que el alma asome en cada poro
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in Entrevista

To Top