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La Poesia

Luz del Instante: «La mirada a través de la Muerte».

Poesía

Luz del Instante: «La mirada a través de la Muerte».

Cuando leemos un libro de poesía, comienza a sucederse imágenes y sensaciones derivadas de una lectura, sosegada y plácida. Y en este caso, cuando este libro te sorprende y te llena, es mucho más certera la imagen que puedes hacerte de él.

Transcribo unas palabras que escribí hace tiempo y que he recordado en este momento:

El poeta sabe. Sabe con mirar. Y sabe tanto como no saber, como intuir el verbo, lo prosaico. Se deja el círculo concéntrico a la deriva, se deja la hipérbole, la masilla, el engendro. La piel es un sucedáneo de viejas guerras que quedan marcadas por un verbo.

Luz del instante sabe expresarnos la mirada a traves de la muerte. Es la sucesión de infinitas miradas que el autor Cesar Rodríguez Sepúlveda, nos ofrece a través de tres bloques claramente diferenciados:

La del Alba Sería
La Belle Dame Sans Merci
La luz de la Palabra

.
La escritora Marina Casado expresa reseñando este libro, que uno de los temas principales de Luz del Instante se refiere a la íntima proximidad de la muerte.
La muerte es un tema recurrente en cualquier disciplina: en la literatura, filosofía,en la fotografía, en la pintura, escultura…Desde tiempos inmemoriales ha sido un tema que ha motivado muchísimas obras y una diversidad en el pensamiento.


En Luz del Instante encontramos esa mirada hacia la muerte con diferentes perspectivas y diferentes maneras de presentarse, de enfrentarla y vencerla. No hablamos solo de la muerte física, también la espiritual, el paso del tiempo; la muerte de las etapas de la vida; la muerte como vacío interior; el día y su trasiego como una forma de muerte emocional, el suicidio…etc. Esa muerte, que conduce al desgaste, a una sensación de resignación, impregna todo el poemario. Y es interesante desde el punto de vista no sólo poético si no también filosófico. Leyendo algunos pasajes me ha recordado por ejemplo a Hegel : el hombre es “la muerte que una vida humana vive”; o bien a Séneca en su carta a Lucilio sobre el suicidio que afirma:
«Encontrarás también a quienes profesen la sabiduría que digan que no debe atentarse contra la vida y que juzguen contra derecho divino hacerse el matador de sí mismo; que debe esperarse la salida que la naturaleza decretó. El que dice esto, no ve que él cierra el camino de la libertad. Nada mejor ha hecho la ley eterna que el habernos dado una sola entrada para la vida y muchas salidas. ¿Tengo yo que esperar la crueldad de una enfermedad o de un hombre, cuando puedo evadirme por entre los tormentos y disipar las adversidades? «


También habría que hablar la imagen en el tiempo de la muerte; la representación de la muerte en el arte, en la historia, en la civilizaciones antiguas; la Edad Media y en el Renacimiento que también César, con gran acierto recrea en este libro.

El primer bloque La del Alba Sería tiene un lenguaje exquisito, dulce, lírico y suave. Con abundantes figuras retóricas, un guiño a la métrica, metáforas muy jugosas. La vida tiene como fin la muerte. El peso de los años a través de los ojos del Quijote con el poema que abre este bloque; o de la ancianidad y la muerte corporal descrita en Un santo de verdad ; en su poema Desahuciados al Alba, con una descripción armoniosa sobre la rutina de la vida y sus fatigas. Siempre al alba, porque la noche es el sueño y el día la fatiga. La noche es la muerte y el día la resurrección, el cambio, el futuro; la noche el pasado.
La adolescencia se convierte en la revolución, en el inconformismo, en la búsqueda. La luz se ha hecho más nítida, mientras que cuando somos niños la luz centellea, la luz es la fantasía. La adolescencia reafirma el ser, es la plenitud de nuestra fuerza y de nuestro carácter, nos prepara para la madurez para estar preparados a las tormentas de la vida.
La primera impresión al leer este poema es acordarme del poema Adolescencia del gran Vicente Aleixandre:


Adolescencia
Vinieras y te fueras dulcemente,
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar por un puente a otro puente.
-El pie breve,
la luz vencida alegre-.

Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu pasaje
fluir, desvanecerse.
V. Aleixandre

El poema de César Rodríguez de Sepúlveda que recoge este libro:


Adolescencia
Ahí hay un niño que dice ay
Dice su piel, sus flechas astilladas,
su sonrisa de pólvora marchita,
su soledad de abril por los jardines.

Dice su estanque de ahogadas rosas negras
y el misterio del pájaro
que dibuja una noche amarilla
sobre el silencio gris de los tejados.
Y no se calla nunca,

enfureciendo témpanos y escuadras
con su sol verdadero en la garganta.

Y no se calla nunca,
En su ataúd de piel adolescente
sus gemidos florecen como garras.

La Belle Dame Sans Merci
Con este título el poeta homenajea al poeta inglés John Keats quien escribió en 1819, la balada La Belle Dame sans Merci (bella dama sin piedad. ) que narra el encuentro de un caballero con una Dama misteriosa.
Esta parte tal como apuntamos la figura de la muerte se condensa en una figura real. El encuentro con la muerte se exterioriza como algo inevitable; ponemos un fragmento del poema que inicia este bloque.

De repente la noche:

…Bajo esta luz transcurre la jornada
hasta que, ya vencido
por la fatiga, el escribano vuelca
sin querer el tintero. Y súbita,
se derrama la noche, devorando
colores y contornos,
certidumbres.

Queda el mundo en suspenso:
Puede que no amanezcas.
Puede que no amanezca.


Hay una especie de «apología a la muerte», de forma emocional y ecuánime. La muerte es como decía inevitable es el encuentro con la salvación y la eternidad. Y en ese latir candente de la muerte presente, recuerda el suicidio de Pavese, Virginia Wolf, de Alejandra Pizarnik; o hace referencia a la mitología griega con Teseo.

Es el inicio de la eternidad; es la dama que prevalece a pesar de los tiempos – en el poema dedicado al yacimiento celtíbero de Ulaca.- No hay temor a esta dama misteriosa, este ser inmortal y físico al que caminamos todos los seres.
El lenguaje se hace más lento, pausado invitando a una meditación. La poesía se ha hecho contemplativa porque nos está presentando la personificación de la muerte sin violencia.

Es Thanatos: Su toque es suave, como el de su gemelo Hipnos, el sueño.


Una vez su vacío fue promesa /Más tarde se hizo hogar,
la habitó la costumbre…

El bloque termina con el poema más importante de este bloque junto a De repente la noche, es la muerte como un tigre que devora todos los miedos y la incertidumbre, tiene el poder de sustraer la vida o bien perdonarla:


El tigre, que escapado de tus sueños de tinta,
puntual ,ha acudido
a traerte por fin
la deseada dicha del descanso

La luz y la palabra
En esta última parte el poeta recrea la muerte vista como decíamos desde el arte ( la escultura, la pintura, la poesía) con poemas dedicados a obras de El Greco (El entiero del Conde Ordaz), Velazquez o Dante. Especialmente me ha entusiasmado sus poemas Verdad de la Mentira dedicado a Dante ; De volcán y Jungla dedicado a Rubén Darío. El lenguaje es muy elegante.
La muerte es la palabra, y la palabra es luz y verdad. Es la representación del sacrificio, del martirio, la resurrección, el pecado, la mentira, el milagro, también de la perfección; verdades que se funden en multitud de personajes donde el poeta expresa entre otros elementos, la idea de la conversión. Podríamos hablar de un dogma teológico en todo esta parte del libro, y nos acordaríamos de Santo Tomás de Aquino, o San Agustín, especialmente este último, cuya vida disipada claudicó con su conversión y lo abandonó todo por una vida religiosa y austera.

Es el hombre que muere y renace, bien por la muerte física, o bien por un vacío interno, tras pasar la puerta estrecha de todas las Noches Oscuras del alma, que escribió San Juan de la Cruz.
A pesar de que esta dama viene a posarse sobre nuestro cuerpo, la mente y nuestras acciones, la luz resplandece y al final, es el amor y el servicio lo que finalmente importa.
La poesía , la palabra otorga la plenitud para comprender el verdadero devenir del hombre, y aceptarlo supone otorgar la verdadera vida eterna.

Ícaro
No solo tu caída, apetecido pasto
de incansables rumiantes moralistas:
la plenitud del vuelo,
la embriaguez de ser aire
en el aire, luz
en la luz,
señor, por un instante, de los cielos.

Gracias Cesar por dejarme atravesar todos los círculos de tu poesía, para vislumbrar la luz que todo lo inunda y todo lo lleva al misterio de la Verdad a través de la muerte. Tú libro es un compendio filosófico, poético y ético, necesario para los tiempos que corren, quizás para conocernos a nosotros mismos, quizás para volver a un senda cuya luz nos ayude a mejorar el mundo, que nos estamos cargando con nuestro egoísmo.

El autor:

César Rodríguez de Sepúlveda Pardo (Madrid, 1968) pasó su infancia en Ávila e hizo sus estudios en la Universidad de Salamanca. Ha publicado varios trabajos académicos, fundamentalmente sobre autores hispanoamericanos y, desde 1996, es profesor de Lengua y Literatura en un instituto de educación secundaria de la Comunidad de Madrid. Precedido sólo de un puñado de poemas en un libro colectivo de jóvenes poetas abulenses, y otros tantos dispersos en plaquettes y revistas, Luz del instante es su primer poemario publicado.


web editorial:

https://editorial.antartica.at/libro/luz-del-instante_110976/

Poeta. Prologuista. Talleres. Reseñas. Correcciones Isabel Rezmo, (Úbeda, 1975) Poeta, formadora, maestra, gestora cultural y prologuista. Miembro de varias asociaciones de escritores. Dirige y presenta el programa de radio "Poesía y Más" en Onda Úbeda; y colabora en la emisora universitaria en Jaén UNIRADIO en el programa "Desde Jayjan" del poeta Manolo Ochando. Realiza talleres de iniciación a la poesía en Ed. Primaria y Secundaria; y colabora en varias revistas digitales nacionales e internacionales. Coordinadora de los Encuentros Internacionales de Poesía que se celebran en Úbeda en el mes de junio. Sus versos han sido traducidos al rumano, armenio, inglés, hebreo, italiano catalán, portuguésy ruso en varios blogs y revistas literarias. email: isabelrezmo@gmail.com

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