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La Poesia

ENTREVISTA A Fulanita Letal

Testimonio

ENTREVISTA A Fulanita Letal

Gira COVID 2020

Seguimos en una situación inédita, pero lo cierto es que desde cierta perspectiva, todas las situaciones de la vida son inéditas. El caso es que ésta tiene una suerte de implicaciones colectivas que tienen más sentido cuanto más diversidad se colectiviza. Así que vamos esta revista ha decidido hacer más entrevistas colectivas por el bién de la humanidad, y a la vez vamos transgrediendo algunos paradigmas culturales:

1. ¿Cuál es el último libro que has leído? ¿Cómo llegaste a él?

El último libro que empecé se llama «El padre de Blancanieves» de Belén Ruiz de Gopegui. Me lo recomendó una buena amiga, pero no lo terminé. Me estaba resultando demasiado ingenuo y condescendiente con la izquierda. Demasiado «lo que una chavala que vivió el 15M quiere leer todo el rato en un panfleto». Y soy «de izquierdas», creo, sea lo que sea eso, pero no me gusta que me chupen el culo. O no estoy ahora en ese momento, tal vez. Tampoco en el de aguantar un libro hasta el final si no conecto, incluso aunque esté bien escrito.

2. ¿En qué fase estás? ¿Ha cambiado en algo tu cotidianidad en los últimos cinco días?

Ahora Granada está en fase 1 desde el lunes. Y yo muy en fase oso hormiguero . Para empezar tengo que puntualizar que me ha tocado vivir la cuarentena desde una posición privilegiada, con un techo que me cobije y un trabajo que me sustente… La verdad es que he llevado la cuarentena mejor que la «vida real», con todo lo negativo que pueda hacer suponer de mi tal comentario. Me gustaba la simplificación de mi día a día que la cuarentena implicaba. Me suponía la excusa perfecta para hacer de ameba y desatender algunas cosas que deseaba mucho desatender para poder atender otras. Supongo que soy de esas personas que no sabe acotar la realidad y poner límites y estos dias de desconfinamiento, con la apertura de muros mentales y la supuesta libertad, me vienen como un ejército de cuervos enfurecidos los compromisos, las opciones múltiples y el ajetreo de la vida social, tan gratificante y seductora como esclava. Y eso que sí que he tenido que ir a trabajar toda la pandemia. Da que pensar. En fin…

3. ¿Has participado en encuentros o eventos online? ¿En cuáles?

He participado como espectadora en un teatro-foro de La Hoja Blanca por zoom muy interesante (sobre todo el esfuerzo por la adaptación de la estructura del teatro-foro al formato online). He tocado mi nuevo y único disco para ARRINCONARTE fest, he participado con una canción en un «Escaparate de poesía» confinado y creo que ya. No mucho frenesí, como puedes ver.

4. En los últimos días en España ha surgido un movimiento que pide la dimisión del gobierno y «libertad», proyectando una imagen de clase privilegiada absurda, pero privilegiada, y lo presenta como una opinión política amparada en la libertad de expresión. Se saltan la ley, hacen ruido y el ridículo y nos echamos unas risas porque la primera clase económica no es la primera clase ni en ética ni en carisma, pero la policía no interviene y parece que tuvieran un derecho inmanente a hacer lo que les de la gana ¿crees que esto podría llegar a ser peligroso? ¿Imaginas un mundo en el que ésta incoherencia siguiera adelante? ¿Cómo sería?

(Jajaja) Una pregunta un poco tendenciosa, lo cual toleraré porque esa gente que describes me produce las mismas arcadas, por suerte. Me parece que en los tiempos que corren han habido algunos conceptos clásicamente bien apuntalados y orientados como «libertad», «desobediencia», que se han sacudido su velo de polvo y ahora son nuevos y de repente resignificados de forma inquietante por personas que en realidad siempre han deseado decir en sus consignas más bien, parafraseando al genial JUARMA: «libertad para lo mío».

No puedo imaginar situación mas paradójica que experimentar la mayor privación de libertades y el mayor grado de control policial, de expropiación del espacio público e invasión del espacio privado que ha vivido mi generación y verme, para mi sorpresa, precisamente yo, en grupos de wassap, defendiendo la actuación del gobierno en algunos aspectos, sintiendo simpatía por Fernando Simón (esa especie de furby adorable que se ha vuelto la mascota hipster de la pandemia) y el reaccionario facha de turno pidiendo dimisión, cacerolada y barricada. Intenso será el trauma, cuando vayamos pudiendo asimilarlo…

Creo que el peligro de todo esto es que nos volvamos una masa acrítica que vive en una burbuja de proyecciones de sus propios pensamientos. La nueva era de información, con las nuevas tecnologías, pone en bandeja una ansiada alienación absoluta de la realidad. Y eso, por desgracia, no solo ocurre en la derecha. Igual que facebook nos filtra la publicidad de una forma completamente personalizada, y de pronto veo por todos lados esos leggins en los que clické o esas ofertas de vuelo de las que hablé con mi amiga, también va recortando el mundo a la medida de la ideología de cada cual, suprimiendo la controversia, mostrando una verdad única de una forma sutil, a través de los amigos que seleccionamos, de nuestros «likes», de nuestros «followers», de los medios de información que escogemos para estar cómodos con los que nos muestran. Con el encierro esto ha sido aun mas jarcor, puesto que había mas vida cuando te asomabas a la pantalla del ordenador que al marco de la ventana.

Me consta que hay gente que ha estado consumiendo auténticas sobredosis de drama y crítica a la gestión del gobierno, a la cual ni siquiera puede llamársele desinformación, puesto que no hace falta ya ni mentir, simplemente incidir, exagerar, repetir hasta la saciedad y eliminar matices, de forma que se alimente una sensación de decepción, de estafa, de «nos están tomando por imbéciles». El bucle de la derecha: «el 8M», «las mascarillas defectuosas», «las iglesias quemadas»…etc, que a gente como yo nos resulta incómodo y preferimos mutear…

He preferido, en definitiva, alimentarme de sesgos que me sean mas agradables y gracias a eso no me siento nada defraudada, pero tambien he sido mas obediente, con lo cual esto es un arma de doble filo, esto no hay que olvidarlo (yendo un poco más allá de lo patético que me resulta el tema de las manifestaciones con los palitos de golf y lo repulsivo que me resulta la hipocresía, el cinismo y el oportunismo de la oposición y la previsible permisividad de las fuerzas del Estado al respecto).

Por otro lado, sin querer romantizar lo que ha tenido de «conciencia colectiva» la cuarentena, creo que ha habido solidaridad, que han pasado cosas…No es tanto ese «todo irá bien» y los arcoiris lo que me movía a no cuestionarme continuamente lo que estábamos haciendo como sociedad, sino esa confianza que me ha reavivado esta situación al ver como ha respondido mucha gente. Lo importante no es lo que se haya decidido hacer y si está mejor o peor -pensar que alguien tenía la bola mágica para hacer lo correcto me parece un camelo irrisorio y deshonesto-, sino que se ha llevado a cabo porque se ha sustentado en un sentimiento de responsabilidad colectiva que nos hemos creído -de otra forma no hubiese habido policía suficiente para encerrarnos-, y si somos capaces de creernos eso, que somos más buena gente de lo que creíamos, que nos importa la gente que sufre, la más vulnerable, las posibilidades son infinitas. Creo que hay muchas personas por ahí que podrían hacer grandes cosas por los otros y no las hacen por miedo a sentirse gilipollas, a que nadie las haga por ellos. Quizás con fé en el otro, podamos hacer por los demás en algún momento algo mas que quedarnos en casa- sin quitarle hierro al sacrificio que ha supuesto, sobre todo para gente menos privilegiada. Aunque no «todo vaya bien», aunque bailemos todo el rato con una inescrutable y vertiginosa incertidumbre, creo que hay esperanza y hay potensia ahí.



5. ¿Qué entiendes por comunidad creativa?

Un sujeto colectivo que pone voz a un momento histórico y cultural concreto y que trabaja sinérgicamente conformando un collage multidisciplinar del cual sus integrantes no pueden obtener una visión completa porque la lupa del presente se lo impide.

6. ¿Qué es lo primero que harás en al siguiente fase?

Seguramente lo primero sea levantarse y desayunar café y algo dulce y algo salado. Luego ya ir viendo.


7. ¿Has creado algo que creas que es fruto del confinamiento? ¿Qué es? ¿Se puede ver un fragmento?

Cientos de dibujos, sobre todo. Y alguna canción. Escribir poco, la verdad. Dejo aqui uno de un tardígrado.

8. ¿Te ha afectado alguna de las medidas que ha puesto en marcha el Gobierno para paliar los problemas del sector cultural?

Pasapalabra.

9. Imaginemos que mañana abres los ojos y es 14 de febrero de 2020, ¿cómo sería tu día?

¿Habría que haber hecho algo diferente? ¿Tomarse más en serio la pandemia cuando aún estábamos a tiempo? ¿O vivir la vida a tope y follar y beber como una posesa e ir a todos los conciertos del mundo para coger fuerzas para lo que se venía? Supongo que hubiera tenido mas cuidado y hubiese prestado mas atención en lo que decía y hacía…pero cómo saberlo.



10. Otro tema presente en el limbo opinatorio es el asunto del 5G, que en foros similares a los que agitan la Borjamari Borroka incitan a demonizarlos. Hay suficientes indicios de que dichas antenas no están suficientemente testadas y pueden generar problemas cognitivos, también hay fuertes indicios de que bots rusos o yankis están alentando campañas de bulos del tipo: El coronavirus en realidad está causado por el 5G. ¿Qué opinas al respecto?

Opino desde un orgulloso desconocimiento sobre el tema . Además es algo sobre lo que no tengo intención de documentarme a corto-medio plazo. Trabajo de especie de médica desde hace unos años, además de dedicarme a opinar y escribir sobre lo que no sé. Ignoro cientos de cosas, pero sé con bastante precisión de lo que no se puede tener ni puta idea aún. Bastante inabarcable es el estudio de las cosas a las que puedo aproximarme con cierto rigor y andando sobre tierra firme como para perder energía en cosas que no pueden conocerse y que no van a cambiar mi forma de actuar. Como tampoco he perdido mi tiempo indagando sobre los orígenes del virus. Por supuesto, supongo, que nos envenenan, nos manipulan, nos matan todo el rato en miles de universos paralelos a la vez. Que nos ocultan cosas, que hay intereses que desconocemos en cada movimiento de hilos que acaban generando el vector hacia el que se desplaza la Historia. Pero la crítica o la negación de algo no prueba ninguna hipótesis afirmativa. Es el abc de la ciencia- que solo es una forma de ver el mundo- pero es la forma que me parece más honesta cuando se trata de mover masas en el contexto de una pandemia. Y no creo que la verdad que nos ocultan tan afanosamente te la encuentres contada por algún iluminado en un canal de youtube. Esto de «si no te gustan las mentiras oficiales, aqui tienes las mentiras alternativas». Hay gente que se deja seducir muy fácilmente por cualquier cosa que no sea la versión oficial. Tampoco creo en la existencia de una especie de cúpula de reptilianos que tengan una voluntad común que dirija el mundo. Veo «los intereses económicos» de una forma un poco más compleja, fragmentada y deslocalizada que todo eso.

El «progreso» engendra monstruos de los que solo sabemos librarnos con otros mas grandes. Hay que ser prudente, por supuesto, a la hora de darles de comer, pero parece difícil resistirse al devenir tecnológico. No digo que no sea posible pensar en mundos distintos, mas sensatos. Se puede y se debe. Pensar en el decrecimiento, en una desescalada a otros niveles… Digo que hay que saber moverse en esta escala de grises. Perderse en los grises y encontrarse en los grises. Reconciliarse con ellos. Nadar en los grises. La visión por contrastes de negro sobre blanco solo nos permite caminar por los contornos y los límites, y hay que sumergirse en los interiores para pescar algo de verdad. Y elegir las luchas de cada una. Creo que las coronaconspiranoyas han hecho tanto daño como las banderas de España y los lazos negros. Son, de hecho, extremos que, poéticamente y patéticamente se tocan, y ahi tienes, por ejemplo, a Trump animando a sus votantes a beber lejía. Les he visto promocionar ideas parecidas a gente que bramaba en contra del 5G. En fin… Los caminos del coronavirus son inescrutables.

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