Connect with us

La Poesia

Sobre los malos viajes con Juan Galgo

Entrevista

Sobre los malos viajes con Juan Galgo

“La desesperanza sólo lleva al silencio”, Juan Galgo

Quedé con Juan y nada más llegar se puso a ojear los libros de la zona de la biblioteca sin vuelta de Tabacalera. Había nevado. Siempre que viene por aquí se lleva algún libro y eso me gusta, no sé hasta qué punto estos libros forman parte de sus viajes porque últimamente hablamos menos de literatura. Viene bastante elegante y eso hace que sea más fácil escucharle. Ojalá no fuera así, pero sabe que es algo que funciona. Hace sol y el paisaje está especial, así que nos salimos de Tabacalera y vamos a una terraza de la Plaza de Lavapiés. Sólo queda una mesa libre pero está al sol. Le damos pocas vueltas a lo inusual de grabar una conversación, una entrevista. “Vamos a lo concreto”, le digo. Pedimos, enchufo la grabadora y empezamos con las preguntas.

Sergio: ¿Cómo te defines?

Juan: La conducta concreta refiere a una dificultad para distanciarse de la experiencia inmediata como medio para manipular ideas y pensamientos.

Sergio: ¿La concretitud?

Juan: Uno sugirió que la concrequitud era una forma de actitud realista, donde la conducta se limitaba a la aprehensión inmediata de una situación determinada.

Sergio: ¿Cuál es el primer verso que se te viene a la mente?

Juan Galgo en el patio nevado de La Tabacalera

Juan: Joder, claro; nací en Madrid. Pero no sé si es mío ese verso, es decir, no existe de forma concreta.

Sergio: ¿A qué lo vincularías ahora?

Juan: Al poema de Antonio Machado que habla de su juventud.

Sergio: ¿Es porque te piensas desde la juventud?

Juan: Puede ser, estando en Lavapiés…

Sergio: Esto nos viene muy bien para la siguiente pregunta, que es: ¿cómo empezaste a escribir?

Juan: Era muy joven, a los 5 años o por ahí, justo cuando había empezado la primaria, escribí un libro con ilustraciones, de los pocos libros que he acabado, que en sus últimas páginas tenía unos pasatiempos, porque mi referente literario del momento era El Pequeño País. Era de dos chavales que se encontraban a un marciano o algo así y viajaban por el hiperespacio en busca de un tesoro. O algo así…

«Era de dos chavales que se encontraban a un marciano o algo así y viajaban por el hiperespacio»

Juan Galgo

Sergio: ¿Cómo se llamaba?

Juan: No me acuerdo (se ríe)

Sergio: ¿Qué es para ti la vida?

Juan: (Se ríe)

Sergio: Podemos plantear la pregunta de otra manera, a lo mejor, ¿cómo construyes una identidad, o la identidad de un personaje? El tuyo por ejemplo…

Juan: El ideal renacentista, propuesto por Pico de la Mirandola, nos decía que el ser humano tiene existencia pero no esencia, osea, que viene al mundo sin estar definido y puede ser un cerdo o hasta un ave rapaz, y puede convertirse en aquello que quiere, aunque puede que sea un optimista, pero sí que tenemos bastante margen de acción, limitado por nuestra circunstancia social. También he de decir que por mi parte tengo bastantes privilegios, así que he contado con bastante libertad a la hora de construirlo y a la hora de construirlo he tratado, sobretodo, tratar de ser feliz, tratar de ser relativamente buena persona y tratando de expresar un mensaje.

Portada del libro Bad Trips, de Juan Galgo.

Sergio: ¿Y dirías que esos márgenes son los márgenes de tu obra?

Juan: Hombre, los márgenes de mi obra están todavía más constreñidos por un personaje concreto que he acabado esbozando para bien y para mal, con sus virtudes y sus defectos y que por ejemplo en los poemas trato de manifestar de la forma más sincera posible.

Sergio: ¿Qué es para ti un viaje?

Juan: Ahí sí puedo citar a Pombo que dice que el viaje es un estado de ánimo. También empiezo el libro con una cita de Proust, en de Bad Trips, si no me equivoco, en la que dice que la verdad del viajero es ver con ojos nuevos los mismos sitios de siempre, por lo que un viaje puede ser un cambio de lugar o una actitud ante la vida, si no tienes lo segundo lo primero no vale de nada.

Sergio: ¿Y qué tiene que ver el viaje con el poema?

Juan: Un poema te tiene que hacer viajar, aparte de relinchar, como diría Batania. Y sobre todo, creo, continuando con la anterior pregunta, si lo que estamos pensando es una forma de enfrentarnos al mismo mundo de siempre con unos ojos renovados, creo que esa es la actitud necesaria que ha de tener el poeta a la hora de ver el mundo, porque si no sus poemas no tendrán nada que decir. Y la poesía ajena es una buena forma de refrescarse la vista.

«Un poema te tiene que hacer viajar, aparte de relinchar»

Juan Galgo

Sergio: ¿Tú consumes poesía buscando nuevos paisajes?

Juan: Sí, busco los libros como una forma de superación de los sinsabores que nos da la vida. Creo que un libro me puede estimular casi más que cualquier cosa.

Sergio: Bueno, me surge… Tú has viajado mucho, tienes una amplísima gama de matices de lectura, y eres profe de Filosofía, entonces, la pregunta es: ¿cómo procesas todo eso para convertirlo en algo que sea comprensible?

Juan: Creo que lo mejor es simplificar, yo siempre digo que si tienes estudios es mejor que no se te note, porque es importante saber separar las disciplinas. Aunque es un poco desventaja, porque no consigo centrarme en una sola forma de pensamiento y a veces pienso que mi mayor problema puede ser la dispersión.

Sergio: Pero luego tu literatura no es nada dispersa. ¡Ay qué bonito por favor!

Una pequeña bandada de palomas aterriza sobre la nieve junto a nosotros.
Luego divagamos sobre la importancia de la concisión, de decir lo que se quiere decir, y la importancia de una cierta esperanza, aunque esté oculta, en el texto, de no sabemos qué. “La desesperanza sólo lleva al silencio”, diría Juan.

Continue Reading

Poeta y filósofo, redactor en la-poesia.es, campeón de Poetry Slam Málaga 2017 y del I Poetry Slam Intenazionale (Lecce). Ha publicado Para ti la razón para mí la belleza, La Plaga y Restos de un mapa. Fundador del Escaparate de Poesía, el Versódromo, Poetry Slam Cádiz, Poetry Slam Móstoles, Poetry Slam Lavapiés, Poetry Slam Sur y Ediciones Trasnochadas. Expresentador de Poesía en su Tinta. Facedor de más movidas. Sálvame Deleuze.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in Entrevista

To Top